Esta es una reflexión sobre lo que es el verdadero éxito en la vida. Hace ya algunos ayeres recibí el correo electrónico de una amable lectora que me escribió lo siguiente (lo introduzco de forma textual):

Hola señor reflexivo de los dineros. No me acuerdo ni de su nombre, sólo sé que cuando recibí el correo de una persona a la que amo mucho, donde comenta su artículo en un periódico de finanzas, lo único que me hizo fue sentir, que lo utilizaba para… como dicen por ahí: “ahí te va chana para que lo entiendas juana” (dominio público).

Está muy bien, que se razone para el futuro la economía, sólo que pienso que existen hombres que sólo piensan en los dineros, como decía mi pequeña hija a los 2 años de edad…y todo esa planeación se convierte en un ejercicio que al final de cuentas les provocará más infartos si no se cumplen a cabalidad los “presupuestos”. Bien…por ustedes los hombres que piensan que hay que ahorrar y planear…bien, pues ustedes se encargarán de eso, en tanto que nosotras haremos lo que nos toca…generar sentido a la vida, pues con uno que administre lo material, para que no se infarten los dos…es suficiente. Creo que cuando se tiene mucho que administrar se pierde sentido a los detalles y se deja de vivir feliz, ¿vivir para trabajar? o ¿trabajar para vivir?

Son pocos los lectores que han compartido conmigo sus sentimientos profundos en relación con el dinero, lo cual agradezco infinitamente ya que siempre invitan a reflexionar.

El Verdadero éxito en la Vida

Como he escrito muchas veces a lo largo de los años, el dinero no es un fin en sí mismo. El dinero es un medio, un potenciador. Quienes sólo piensan en él, pierden de vista el verdadero valor de la vida. Quienes lo desprecian, también.

¿Para qué administrarlo? ¿Para qué ahorrar? Para alcanzar nuestros objetivos, nuestros anhelos, nuestros valores. Precisamente para vivir feliz, que pare muchos es el verdadero éxito en la vida. Para no tener que vivir para trabajar, en lugar de trabajar para vivir.

Muchas personas creen que para alcanzar el verdadero éxito en la vida se requiere de mucha suerte y de mucho dinero. Consideran que sólo los que tienen una gran fortuna pueden viajar, comer bien y disfrutar de lo mejor que la vida ofrece. Quienes así piensan, posicionan al dinero como su valor fundamental, lo cual es totalmente lamentable y representa un gran error.

Existen en el mundo una gran cantidad de terribles historias, que narran la vida de mucha gente que logró desperdiciar fortunas verdaderamente enormes. Relatos de boxeadores que terminan en la miseria después de haber ganado varios millones de dólares en cada pelea, de artistas que se refugian y mueren a consecuencia de las drogas, o de políticos que no pudieron disfrutar, desde la cárcel, las enormes riquezas que obtuvieron realizando operaciones fuera de la ley.

Todas ellas nos demuestran que, a pesar de ser un elemento fundamental que nos permite satisfacer algunas de nuestras necesidades básicas (como el vestido o la alimentación), el dinero no debe serlo todo en nuestras vidas. Es decir, debemos aprender a darle su justa dimensión, de acuerdo a nuestra propia escala de valores.

El verdadero éxito en la vida significa, entonces, tener la oportunidad de satisfacer todas nuestras necesidades personales, sean o no financieras, de acuerdo a nuestras posibilidades reales. Significa poder alimentarnos, vestirnos y tener un hogar a dónde llegar todas las noches. Recibir atención médica en caso necesario. Reír y divertirnos junto con nuestros amigos. Amar y ser amado desinteresadamente. Tener un buen empleo. Obtener el reconocimiento propio y el de los demás.

Es por ello que debemos tratar de orientar nuestros recursos, muchos o pocos, monetarios o no, a la consecución de las distintas metas y objetivos de vida que cada uno de nosotros se haya trazado, tomando en cuenta sus distintas prioridades.

Lo anterior es, precisamente, lo que un buen plan financiero nos permite lograr. Su diseño nos lleva a realizar un exhaustivo análisis de lo que queremos obtener en nuestra vida. Nos permite ver lo que tenemos y lo que debemos, punto de partida para trazar nuestro camino o corregir el que ya hemos andado. Nos permite visualizar nuestro patrón de gastos, para adecuarlo a nuestro ingreso. Nos da herramientas para proteger nuestro patrimonio de imprevistos, para invertir nuestro dinero, protegerlo de la inflación, y hacerlo crecer.

La mayoría de la gente no se da cuenta de esto. Muchas personas no pueden ni saben ahorrar, otros sólo piensan en gastar y contraen fuertes deudas, como si acumular bienes fuera el único sentido de la vida.

Por el contrario, son pocos los que saben valorar lo que tienen y lo que han podido lograr, los que cuidan sus cosas, los que se preocupan por su futuro y por el bienestar real de sí mismos y de su familia. Son ellos los que saben que tener éxito no depende de los bienes que tengan o del dinero que ganen, sino de cómo los aprovechan para satisfacer sus necesidades.

Un proverbio chino dice que la felicidad no consiste en hacer lo que nos gusta, sino que nos guste lo que hacemos. Y un refrán latino complementa: el que vive mejor no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

¿Qué es el verdadero éxito en la vida para ti?