Como ya he mencionado en otras ocasiones, aún cuando hemos elegido una estrategia de inversión pasiva, es muy importante hacer un rebalanceo periódico de nuestro portafolio, así como una revisión integral del mismo por lo menos de manera anual (o cuando ocurra un evento importante en nuestras vidas).

El momento ideal es hacer una revisión de fin de año, ya que suele ser, para muchas personas, una época donde hacemos un recuento de lo que ha pasado en el año, reflexionamos y nos preparamos para lo que viene.

Una Revisión de Fin de Año a Nuestras Inversiones

Los aspectos que debemos considerar en nuestra revisión de fin de año son:

  1. Revisemos que nuestra Asignación de Activos sigue siendo adecuada con nuestras metas, el horizonte de inversión restante, y que además tome en cuenta cambios en nuestro perfil de riesgo. Recordemos que a medida que nos vamos acercando a nuestras metas, debemos ir modificando nuestro portafolio para adaptarse al tiempo que falta. Es decir, no es lo mismo invertir para nuestro retiro cuando faltan 30 años, que cuando restan 10. El portafolio en este último caso debe ser menos agresivo y contener una mezcla balanceada de instrumentos con un nivel de riesgo más moderado.
  2. Verificar el desempeño (performance) de nuestras inversiones. Esto se hace comparando el rendimiento contra su benchmark (indicador contra el cual podemos comparar el rendimiento). Por ejemplo, si nuestra estrategia de inversión contempla fondos de renta variable, debemos comparar el desempeño de esta clase de activo versus el índice de la Bolsa, para ver si nos fue mejor o peor. Es importantísimo que no cambiemos de fondo sólo porque otro tuvo mejor desempeño en el último año: es importante verificar la consistencia del mismo en el tiempo.
  3. Revisar en qué están invertidos nuestros fondos de inversión. Es importante verificar las carteras de nuestros fondos de manera regular, para evitar sorpresas. Por lo general se encuentran en las páginas de internet de las operadoras o distribuidoras con las que trabajamos, o bien se publican el quinto día hábil de cada mes en El Economista (aunque algunas operadoras lo hacen en El Financiero), en los suplementos correspondientes.
  4. En el caso que invirtamos de manera directa en los mercados (acciones o instrumentos de deuda en directo), es importante ver si esos instrumentos individuales siguen teniendo sentido en nuestra estrategia. Es decir, posiblemente una acción ya esté sobrevaluada y convenga sustituirla por otra con mayor potencial de crecimiento futuro.
  5. Efectuar un rebalanceo de nuestro portafolio para mantener las mismas ponderaciones de cada clase de activo como originalmente nos definimos, o de acuerdo con los cambios que determinamos en el paso 1. Mucha gente pasa de largo este paso, sin embargo un rebalanceo trimestral es clave para controlar el riesgo del mismo, y para lograr el rendimiento esperado en el largo plazo.
  6. Planear nuestros siguientes pasos. Posiblemente tengamos ya en mente cambios en nuestra situación personal o familiar, que podrían incidir en nuestras inversiones. Incluso si no es nuestro caso, es importante determinar qué operaciones vamos a hacer en el futuro, en qué fechas haremos el seguimiento y rebalanceo trimestral, etc.

¿Ya hiciste la revisión de fin de año a tus inversiones?