He estado ausente del blog por varios días, por un tema que tiene relación con el dinero aunque éste es lo menos importante: una nueva emergencia que requirió la hospitalización de mi hija por algunos días.

Primero lo primero: ella está bien, la dieron de alta y ha vuelto a la escuela. Pero obviamente este evento fue totalmente inesperado y requirió del uso de mi ya raquítico fondo para emergencias (ver mi post El Recuento de los Daños). Afortunadamente, alcanzó.

No quisiera imaginar qué hubiera sucedido de no ser por este fondo: seguramente hubiera tenido que usar la tarjeta de crédito e incurrir en una deuda que tardaría mucho tiempo en liquidar. Lean este post de So en Blog&Lana al respecto.

Algunos de mis lectores se preguntarán ¿Pues qué no tienes Seguro de Gastos Médicos Mayores? Desde luego que sí, pero con la mala fortuna de que se trata de un padecimiento no cubierto. Ni en el que tengo contratado, ni en ningún otro.

Ahora estoy en una situación que me angustia. Aunque pude soportar este evento, mi fondo para emergencias está casi extinto. Y entonces se vuelve una prioridad reestablecerlo, aunque sea de manera parcial.

Esto quizá me lleve a replantear algunas de mis metas para el 2011, que compartí en este post. Desde luego ni mi plan de retiro ni el fondo para la educación de mi hija están sujetos a discusión: estas metas tienen una prioridad muy alta de acuerdo con nuestra escala de valores. Así lo he acordado con mi mamacita (mi esposa).

Algo que me dolería mucho es no poder aportar tres mensualidades completas a mi crédito hipotecario, quiero lograrlo y para ello tendremos que hacer otro tipo de ajustes en el presupuesto. Pero si no es posible, ni hablar: el “arte” de un plan financiero consiste en lograr un equilibrio sano en nuestras distintas metas.

Comparto lo que me sucedió para ilustrar no sólo la importancia del fondo para emergencias (fundamental). También enfatizar el hecho de que nuestra situación o nuestras necesidades pueden cambiar en cualquier momento, y nuestro plan financiero se debe ajustar con base en las nuevas circunstancias. Es un proceso dinámico, siempre.

Gracias mil a todos los que se enteraron, y me dieron su apoyo en esta nueva emergencia.