Un lector nos solicita consejos para salir de deudas.

Nos menciona que tiene un alto nivel de endeudamiento: crédito hipotecario, automotriz, tarjetas de crédito y adelanto de nómina.

Nos comenta que intentó solicitar un crédito al banco por un plazo de 3 años para liquidar todos los créditos chicos y consolidarlos en uno sólo, para tener un poco de liquidez para el día a día y no endeudarse más. Sin embargo, le fue negado.

¿Qué puede hacer para salir de deudas?

Pues bien, parece ser una situación complicada, que lamentablemente nos ilustra la importancia de tener un buen plan financiero personal, el cual nos hubiese impedido llegar a estos extremos. Pero bueno, pues ahora lo único que se puede hacer es enfrentarla, y, sobre todo, aprender de esta experiencia para que nunca vuelva a sucedernos.

En este caso, no conocemos los números a detalle, pero es importante comentar que para salir de deudas, se requiere en principio determinación (querer cambiar nuestra situación), esfuerzo (estar dispuesto a hacer sacrificios) y dedicación.

Lo primero que debemos hacer, es conocer nuestra situación a detalle, que será el punto de partida para elaborar un plan general. Estos son los pasos a seguir:

  • Guardar TODAS nuestras tarjetas de crédito, o incluso cortarlas por la mitad (guardar el plástico), ya que mientras no paguemos las deudas, no podemos cancelarlas. Es muy importante NO usarlas por ningún motivo.
  • Hacer una lista de todas nuestras deudas, para lo cual requerimos tener a la mano el estado de cuenta de cada una. En la lista debemos incluir lo siguiente:
  • Nombre de la deuda (el nombre del crédito o de la tarjeta a la que debemos).
  • Saldo actual (al último corte).
  • Tasa de interés actual.
  • Monto del pago mínimo (en el caso de crédito automotriz o hipotecario, incluir el costo de los seguros).
  • Si hay algún beneficio de reducción de tasa por pago puntual (común en algunas hipotecas).

Ahora que conocemos nuestra situación (deuda total, tasa de interés por crédito, etc.), pero sobre todo, el monto TOTAL de los pagos mínimos a nuestros créditos, tenemos que ajustar nuestro ingreso de tal manera que podamos pagar lo más posible, por encima de ese mínimo total. Esto se puede hacer a través de un presupuesto. En reconocimiento de que estamos en un estado de emergencia, necesitamos cortar nuestros gastos lo más posible (evitar salidas fuera por el momento, gasto en ropa, etc.) con el fin de determinar, qué monto es el que podemos destinar, en total, al pago de nuestros créditos (el cual, como ya mencionamos, tiene que ser mayor al mínimo total de todos nuestros créditos.

  • La estrategia consiste en pagar el mínimo en todos nuestros créditos y destinar el monto adicional sólo a uno de ellos para ir reduciendo su saldo hasta liquidarlo. Esto significa que tenemos que tomar una decisión: por cuál queremos empezar. Los expertos sugieren dos formas: empezar por el crédito más caros (tasa de interés más alta) – tiene un sentido financiero, o bien, empezar por el de menor saldo. La psicología y la experiencia nos dicen que funciona mejor la segunda manera, aunque realmente todo depende de los montos que se deban. Esto debemos aplicarlo de forma sucesiva: una vez que hemos liquidado el primer crédito (ya sea el de menor tasa de interés, o el de menor saldo), debemos elegir el segundo a liquidar de la misma manera.
  • Es importante anotar nuestro plan por escrito, y darle un seguimiento. Tan pronto cuando recibamos nuestro ingreso, lo primero que debemos hacer con ese dinero es ejecutar el plan que hemos anotado. No nos esperemos a pagar en la fecha límite: hagámoslo inmediatamente. Esto, además, genera un ahorro en intereses, ya que éstos se calculan sobre el saldo promedio del mes (y al hacer un pago antes, estamos reduciendo el saldo promedio, sobre el que se aplica la tasa de interés).

Hay otras recomendaciones que se pueden hacer al respecto, pero lo principal es ejecutar el plan. Entre ellas podemos mencionar:

  • Muchos bancos ofrecen, para sus tarjetas de crédito, un “plan de pagos fijos” (también llamado plan de pagos diferidos o bien plan personal de pagos). Consisten en refinanciar desde una compra hasta el saldo deudor entero, por un plazo determinado. La ventaja de ellos es que la tasa de interés que se aplica al saldo que se pasa a este plan, suele ser menor que la de la tarjeta. Esta puede ser una buena opción para generar ahorros y pagar más rápido nuestras deudas, SIEMPRE Y CUANDO de verdad guardemos o rompamos nuestras tarjetas y no volvamos a usarlas, por lo menos hasta que hayamos liquidado TODAS. Puede preguntar a los bancos si ofrecen este servicio.
  • Otra opción: algunas tarjetas ofrecen la opción de que se transfiera el saldo de otras, a una tasa de interés preferencial por un periodo. Esto puede ayudarnos a consolidar nuestras deudas en una, o pocas, y a ahorrar en intereses. Sin embargo, mucho cuidado: después del periodo promocional, la tasa de interés sube, por lo que es importante revisar la tasa ordinaria de cada tarjeta para asegurarnos que en verdad estamos tomando una decisión acertada, antes de solicitar el servicio.
  • Si de plano no hay forma de que podamos pagar más que el mínimo, entonces debemos considerar buscar formas de generar recursos adicionales. Un segundo trabajo por honorarios, por ejemplo. No dejemos de considerar la opción de desprendernos de algunos de nuestros bienes (venderlos) para que con el dinero generado podamos pagar total o parcialmente nuestras deudas.

¿Qué otras cosas podemos hacer para salir de deudas?