Como comenté en el post de ayer, desde hace 14 años he presentado mi declaración anual de impuestos. Siempre la he hecho yo mismo, si ayuda de nadie y sin necesidad de contratar a un contador.

Pero además, hoy es más fácil que nunca. Cuando comencé, no existía el programa DeclaraSAT, que hace el cálculo de impuestos de manera automática cuando llenamos nuestra información. Pero tampoco existía algo que hoy lo simplifica aún más, sobre todo para aquellos que son asalariados: la Declaración Automática.

Nada de esto. Recuerdo que cuando hice mi primera declaración, fui al SAT y regalaban unas guías para hacerla (que eran una especie de cuadernillos) que te iban llevando paso a paso. Estaba un ejemplo real, y al lado tú hacías los mismos pasos con tu propia información. En realidad no era complicado pero sí un proceso largo y engorroso: tenías que sentarte a hacerlo, tomar lápiz y una goma, y por supuesto una calculadora.

Desde luego, una vez que terminabas, tenías que llenar, a máquina de escribir, un formato oficial que sólo vendían en ciertas papelerías, por duplicado. Una vez terminado, tenías que ir al banco a entregarla aunque tuvieras saldo a favor. Ellos se quedaban con un original y te sellaban el otro. ¡Uff! Sólo de recordarlo, me da flojera. Y eso que sólo tenía ingresos como asalariado.

Lo único interesante de este ejercicio es que al hacerlo, entendías cómo aplicaban las tablas y cómo funcionaba (parcialmente, desde luego) el proceso tributario en nuestro país. Pero comprendo a las personas que preferían contratar a un contador para hacerlo, porque el riesgo de equivocarse en los cálculos era alto.

Poco tiempo después salió la primera versión del DeclaraSAT – un programita que comenzaron a distribuir en periódicos (a mí me llegó junto a mi ejemplar de El Economista por primera vez), en sucursales bancarias y en las propias oficinas del SAT. ¡Cómo me simplificó las cosas! Sólo metías tus datos: los que están en la constancia de percepciones que te da tu patrón cuando le indicas que tú harás tu propia declaración, tus deducciones personales y listo. El sistema calculaba todo lo demás.

Además, podías imprimir el formato fiscal pre-llenado. Poco después comenzó la campaña del SAT para el envío de declaraciones por Internet – el archivo lo creabas con el DeclaraSAT y lo subías al SAT. Así de sencillo.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Cuando comencé a generar ingresos por honorarios, además de mi salario, realmente se me complicó la vida. Aún sean ingresos esporádicos, en aquél momento tenías que hacer declaraciones trimestrales: informar al SAT lo que habías facturado, las retenciones de ISR e IVA que como persona física te hacían las empresas, y los gastos que fueran deducibles para desempeñar tu actividad. Estas las presentabas en el banco.

Nuevamente, no era tan difícil, pero sí engorroso. Para acabarla de amolar, al SAT se le ocurrió la brillante idea de que las declaraciones dejaran de ser trimestrales y se convirtieran en ¡mensuales! – como son hasta la fecha. Aunque no hubieras recibido ingresos. Ni hablar, lo único bueno es que ya no era sobre lo facturado, sino sobre lo que efectivamente habías cobrado en el periodo (por lo menos ayudaba al flujo de efectivo). Después se les ocurrió la DIOT (Declaración Informativa de Operaciones con Terceros) en donde tienes que informar, mensualmente, sobre el IVA que has pagado a otras personas (relacionado con tu actividad por la que generas honorarios) y el IETU – ambas también se deben presentar mensualmente.

La verdad da flojera. Como mis ingresos por honorarios son esporádicos y no representan una cantidad importante, no estoy obligado a llevar una contabilidad o a contratar un contador. Lo hago yo mismo y, nuevamente, no es tan complicado una vez que le agarras la onda, pero sí es muy engorroso tener que hacer esto cada mes.

Pero bueno, regresemos al tema de este artículo que es la declaración anual.

El DeclaraSAT sigue existiendo y de hecho la semana pasada, en los últimos días de marzo, envié mi declaración anual del ejercicio 2010 por ese medio. De esta manera soy uno de los primeros y espero recibir mi saldo a favor para mediados de abril (si es que la autoridad no se pone sus moños, como hacen a veces). Lo hago a través de ese programa, porque estoy muy familiarizado con él y además, dado que recibo ingresos por salarios, honorarios, intereses y dividendos, se me facilita más por este medio.

Pero para aquellos que no son muy “doctos” en el tema, les agradará saber que desde el año pasado el SAT lanzó también una nueva aplicación, 100% en línea, llamada Declaración Automática, que simplifica aún más la presentación de nuestra declaración anual. Ahora sí: la vuelve muy sencilla.

Cuando uno ingresa a ella con su RFC, aparecerán ya los datos precargados con los ingresos percibidos (tanto por salarios como por honorarios), los cuales uno sólo tiene que revisar y confirmar. Es decir: ni siquiera tenemos que preocuparnos por meter estos datos al sistema: ya vienen cargados, con la información que presentó nuestro patrón así como las personas que nos retuvieron impuestos.

Hay otra pestaña en donde uno mete la información de sus deducciones personales (de las que hablamos en la primera entrega) y listo: puede firmar y enviar su declaración ahí mismo. Suena fácil ¿no? La verdad, sí lo es. Y no necesitas pagarle a nadie para que te la haga (a menos que tengas una situación que lo requiera, como el hecho de que tus principales ingresos sean honorarios y estés obligado a llevar contabilidad, o que tengas varias fuentes de ingresos).

Además, si tienes una duda, el SAT ofrece varios servicios que incluso no requieren que vayas a sus instalaciones, como el servicio InfoSAT que las resuelve vía telefónica al 01(800) 463-6728, o bien el canal de You Tube que tiene ejemplos acerca de muchos aplicativos. También los puedes seguir en Twitter.

Eso sí: si tienes un saldo a favor y este supera la cantidad de $ 11,510 pesos, necesitas firmar tu declaración utilizando tu Firma Electrónica Avanzada (FIEL), para que proceda tu devolución. Si aún no la tienes: tramítala cuanto antes. Se hace sólo por cita y es bastante rápido. Sólo asegúrate de llevar, correctamente, todos los requisitos que se te piden.

Como puedes ver, no es tan difícil cumplir, y puedes obtener muchos beneficios si tomas ventaja de lo que la Ley te permite deducir.

A continuación te comparto algunos recursos que te serán interesantes:

Guías Paso a Paso para Elaborar tu Declaración Anual con el programa DeclaraSAT

Videos Tutoriales del DeclaraSAT

Procedimiento para Elaborar la Declaración Automática (incluyendo videos)

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