Yasmin me contacta para hacerme tres preguntas sobre inversiones:

    1. ¿En qué me conviene invertir a largo plazo para una casa y cuál es el monto mínimo? ¿Cetes, Pagarés?
    2. Cuando dicen que soy usuaria “conservadora, arriesgada, etc” e invierto en alguno de estos instrumentos, ¿Mi inversión inicial está asegurada?
    3. Alguien que quiera invertir en Cetes y no tiene la cantidad que piden, ¿Puede invertir de todas formas asociándose?

Mis respuestas:

1.
El ahorro para una casa no lo consideraría ahorro a largo plazo (largo plazo, desde mi punto de vista, es a más de 10 años). Dependiendo del horizonte de inversión exacto, te podría tal vez recomendar un portafolio en instrumentos de deuda (en fondos de inversión) de corto (20%), mediano (60%) y algo en largo plazo (20%). Ahora que la bolsa está tan baja y si tu horizonte de inversión es de más de tres años, yo consideraría incluir un porcentaje chiquito (5% por ejemplo, no más de 10% si te gusta el riesgo) en bolsa, ya que hoy en día el valor de muchas acciones está tan bajo, que me parece que tienen todo el potencial de que valgan bastante más dentro de ese horizonte, por lo cual pienso que te ayudaría a potenciar el rendimiento de tu portafolio. Si tu horizonte es de menos de tres años, yo no las incluiría, simplemente por disciplina.

2.
En realidad depende mucho. Tu capital inicial en general no está garantizado a menos que lo metas a un banco (ya que en caso de que el banco quiebre, tienes garantía del IPAB sobre el monto inicial hasta 400,000 udis). Lo mismo si lo inviertes directamente en Cetes.

Sin embargo, por lo general dado que los bancos pagan tasas de interés por debajo de la inflación, cuando inviertes en ellos tienes la seguridad de perder. Tu dinero, aparentemente crece, pero en realidad pierde poder adquisitivo.

Los fondos de inversión en instrumentos de deuda invierten precisamente en los mismos pagarés (pero con tasas mucho más altas) y instrumentos del Gobierno (como los Cetes). Por lo que el riesgo de estos fondos pues es básicamente el mismo riesgo que tendría invertir directamente en los papeles en los que invierte el fondo. Sin embargo, no te garantizan el capital (con algunas excepciones – hay algunos fondos que sí tienen esa característica pero a cambio de esa garantía normalmente se tiene que aceptar un rendimiento menor).

El riesgo que tienen los fondos de inversión en general es de dos tipos: uno es que el emisor quiebre y no te devuelva tu dinero (si el fondo invierte en el Gobierno o en bancos sólidos, este riesgo realmente es muy muy bajo) y el otro es el riesgo de cambios en las tasas de interés. Como estos pagarés, o Cetes, se pueden negociar todos los días independientemente del vencimiento (es decir, si requirieras liquidez, el pagaré donde le faltan 16 días por vencer, puedes vendérselo a alguien más), entonces su valor cambia todos los días dependiendo de la tasa de interés que exista en ese momento en el mercado.

Por ejemplo, si tú tienes un Cete al cual le faltan 16 días por vencer, que paga una tasa del 8%, pero ese día las tasas en el mercado suben al 8.5%, por ejemplo, tu Cete, si lo quisieras vender, valdría menos, porque paga una tasa menor a la que existe en ese momento en el mercado. Pues bien, los fondos de inversión son un portafolio constituido por varios instrumentos, y todos esos instrumentos se valúan “a mercado” (en cuánto los podrías vender, no necesariamente de acuerdo con la tasa de interés que van a pagar a su vencimiento). Por lo cual, los fondos que invierten en plazos más largos, pueden presentar minusvalías por este efecto (si las tasas de interés suben y su portafolio está compuesto por papeles que pagan tasas más bajas). Sin embargo, por eso son de largo plazo: son sensibles a estos movimientos de tasas de interés, pero si te quedas invertida todo el plazo, esto por lo general se recupera ya que a medida de que los instrumentos se acercan a su vencimiento, su valor va acercándose más a su valor verdadero de acuerdo con la tasa que pagan. Es sólo un efecto de cierta volatilidad en el valor del portafolio. En mi post sobre las minusvalías en las Afores explico más a detalle ese efecto).

La buena noticia es que ambos riesgos son muy fáciles de ver: todos los fondos de inversión están calificados en ambos riesgos. La calificación del primero de los dos riesgos está compuesta por letras, siendo AAA la mejor, luego AA y así sucesivamente. La calificación del riesgo de las tasas de interés está compuesta por números, siendo el 1 la que representa el riesgo más bajo, luego 2 y así sucesivamente. Por lo que si estás en un fondo con buena calidad crediticia (AA) o mejor, y con un horizonte de inversión de acuerdo con tus objetivos, no debes tener problema alguno de que puedas perder capital.

3.
En realidad no, pero para eso existen los fondos de inversión (es una forma de asociación donde muchos pequeños inversionistas juntan su dinero para comprar instrumentos a los cuales de manera individual no tendrían acceso). Actualización: ahora sí se puede invertir de manera directa a través de CetesDirecto.

¿Qué opinas de las respuestas que doy a estas tres preguntas sobre inversiones?