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Este post está escrito por Edith Esquivel Eguiguren. Escritora, traductora y socióloga mexicana, interesada en la literatura, el caos, la economía y la filosofía estoica. Correo: [email protected] Blogs: http://medithi.blogspot.mx/, http://aliciaenelombligo.wordpress.com/

¿Para qué quiero más dinero? –Me pregunté un día, agotada después de haberme partido la espalda en dos trabajos –si tengo lo suficiente para vivir, ninguna deuda, un colchón para emergencias y ahorros para el retiro. ¿No sería mejor bajar mi ritmo de trabajo o darme algunos lujos en vez de ahorrar?

La respuesta la encontré en el blog de Mr. Money Mustache que traducido sería algo así como “Señor Bigote de Dinero”.  El autor es un hombre que, atraído desde temprana edad por los placeres de la frugalidad, logró jubilarse a los 30 años de edad, junto con su esposa, para tener un hijo y poder dedicarle más tiempo, así como disfrutar de viajes y trabajar en sus pasatiempos sin presiones.

El Señor Bigote – Mr. Money Mustache

El Señor Bigote tiene una particular filosofía. El dinero, dice él, no es para comprar baratijas, sino para comprar tu libertad. Él afirma que con ciertas “mejoras” a su estilo de vida, una persona puede asegurarse una suma suficiente para vivir de sus rentas e intereses mucho antes de que las canas cubran su cabeza.

El Señor Bigote se auxilia de las matemáticas para demostrar su punto. En pocas palabras, su filosofía es la siguiente: Si ahorras 10% de tu ingreso y lo inviertes en el mercado de valores, te tomará 51 años ahorrar lo suficiente para vivir de tus intereses, si consideramos que necesitas 90% de tu sueldo para sobrevivir. Pero si ahorras 50% de tus ingresos, significa que necesitas trabajar solo 17 años. Si comienzas a los 20, estarás retirado a los 37. Esto se debe a que si bajas tus gastos entonces también reduces la cantidad que necesitas ahorrar. Para saber cuánto dinero necesitas antes de retirarte, debes tomar tus gastos anuales y multiplicarlos por 25. Por ejemplo, si gastas 100,000 al año, necesitarás haber ahorrado 2,500,000 para vivir el resto de tu vida. Por ello, la clave no está solo en invertir y ahorrar sino en vivir con menos. Claro que vivir con menos en México no es lo mismo que en la economía estadounidense del Señor Bigote, quien posee una casa grande en un vecindario bonito y dos autos. Él mismo se regodea de haberse privado de muy poco para lograr su meta.

Entre las acciones que recomienda para reducir “el volcán de derroche de la clase media” están: vivir cerca del trabajo (ahorrando tiempo y dinero de transporte), desplazarse en bicicleta o transporte público y usar poco el auto, pagar lo más pronto posible el crédito hipotecario (o cualquier otro crédito), reducir el consumo de electricidad y otros servicios, jamás adquirir créditos para comprar autos o bienes de consumo, nunca comprar autos nuevos o “tontos” (es decir grandes, lujosos o con alto consumo de combustible), no pagar televisión por cable,  reducir las visitas a restaurantes y optar por comer más saludable en casa y, en general,  no pagar por comodidades o conveniencia, pues el autor afirma que al buscar éstas no logras la felicidad sino que te hacen débil, pues es la fortaleza física y mental lo que debemos buscar, no vivir con el menor esfuerzo posible y rodeados de lujos.

Aunque la situación económica de nuestro país sea distinta, habrá que admitir que sus consejos tienen sentido. Podríamos argumentar que nos gusta nuestro empleo y no queremos retirarnos antes, o que con nuestro ingreso no nos sería posible lograrlo, sin embargo, aun en estos casos el dinero ahorrado e invertido compra libertad. Por ejemplo, la libertad de renunciar a un empleo que no nos gusta, de negociar mejores condiciones de trabajo o salario, de tomarnos más tiempo para encontrar un trabajo o carrera que nos agrade, de estudiar o de poner nuestro propio negocio. Si lo pensamos bien, todos los días nos vendemos al mejor postor, trabajando las mejores horas y los mejores años de nuestra vida para otros. Si ahorramos e invertimos, al menos podemos tener una mejor posición para negociar mejores condiciones e ingresos y, en el mejor de los casos, retirarnos cuando todavía tengamos la fuerza de la juventud para desarrollar nuestra creatividad en lo que más nos plazca, sin la urgencia del dinero pisándonos los talones.

Para quienes argumenten que hay que ser un tacaño para ahorrar más de la mitad de tu sueldo, les recuerdo que la diferencia entre la frugalidad y la tacañería es que ésta última lastima a otros. La frugalidad, en cambio, es buena para el medio ambiente y una opción más sana, por ejemplo, cuando eliges la bicicleta en lugar de la camioneta, o te pones a leer un libro en la biblioteca en lugar de pagar televisión por cable.

El truco es hacer que ahorrar sea uno de tus valores, afirma el Señor Bigote, y llamarle al ahorro “libertad” hará que recuerdes que cada peso que no gastas se convierte en un empleado tuyo de por vida al ser invertido. Hay que pensar, ¿quiero gastar en esto o preferiría comprarme un poco más de libertad? –nos dice este hombre de 38 años de edad que lleva casi una década disfrutando de unas merecidas vacaciones.

¿Qué opinas sobre los consejos del Señor Bigote – Mr. Money Mustache?