[note note_color=”#66ffcd”]Este post fue publicado originalmente el 18 de agosto de 2010. Esta es una versión editada y corregida debido a que su redacción original generó confusión entre algunos lectores. Existen muchas definiciones de riesgo sistemático y no sistemático. Algunos autores dicen que el riesgo sistemático no es diversificable y otros que sí lo es. Espero hacer un mejor trabajo para explicarlo en esta ocasión. [/note]

En mi post anterior, “Las Distintas Caras del Riesgo”, mencioné que el riesgo de mercado se puede dividir en dos: el riesgo sistemático y el no sistemático. Sin embargo, aclaré que ambos conceptos los describiría en un futuro post, con el fin de no perder el hilo del tema principal que estaba tratando. Pero hablaremos de ello ahora.

Antes, es importante recordar a todos los lectores la definición de riesgo en inversiones, que es la variabilidad en el rendimiento esperado de nuestra inversión. Para ilustrarlo, veamos un ejemplo. Invertir en bolsa tiene un rendimiento esperado mayor al 10% anual en promedio (por lo menos es lo que históricamente se ha demostrado). Pero hay años en los cuales el principal indicador (el índice de la bolsa) puede subir 80% y años en los cuales puede bajar un 30%. Si mantenemos nuestra inversión en el largo plazo, todas estas alzas y bajas se compensarán y seguramente obtendremos ese rendimiento esperado. Pero en el camino habrá mucha variabilidad. Eso es lo que se define como riesgo.

Desde luego, todos los instrumentos tienen un riesgo asociado, incluso los que la población percibe como “seguros”. De hecho en ocasiones ese “riesgo” deja de serlo para convertirse en certeza: es impresionante ver cómo mucha gente sigue invirtiendo en pagarés que le dan un rendimiento 3 puntos porcentuales inferiores a la inflación. Uno está perdiendo dinero (poder adquisitivo) por invertir ahí, de manera “segura”. De esto seguiremos hablando en el futuro.

Regresando al tema que nos ocupa, dentro de la teoría financiera moderna, se han identificado dos componentes principales del riesgo: el riesgo sistemático y el no sistemático.

El riesgo sistemático

Básicamente, el riesgo sistemático es el que podríamos llamar el riesgo inherente a un mercado. En otras palabras, no afecta a una acción o sector particular, sino al mercado en su totalidad. Por ejemplo, en una gran crisis financiera o en un “crack bursátil” todas las acciones tienden a bajar de manera simultánea. Es un riesgo impredecible pero también imposible de evitar completamente.

Se dice que el riesgo sistemático es un riesgo no diversificable. Pero debemos aclarar que esto se refiere a instrumentos en el propio mercado (por ejemplo si uno invierte únicamente en el mercado accionario entonces efectivamente es un riesgo no diversificable). No obstante, uno puede invertir en mercados distintos y esto también es diversificación. De esta forma, riesgo sistemático se puede mitigar a través de una estrategia de asignación de activos (es decir invirtiendo en mercados distintos, como bonos y acciones).

Por otro lado, muchos inversionistas sofisticados también controlan el riesgo sistemático a través de coberturas o estrategias que implican instrumentos derivados.

El riesgo no sistemático

Por el contrario, el riesgo no sistemático es el riesgo particular de cada emisora, es decir, es aquél que resulta de factores propios y específicos de cada instrumento. En el caso del mercado accionario, por ejemplo, podemos decir que el riesgo no sistemático es el que tiene que ver con el descubrimiento de un nuevo producto o de una nueva técnica que puede hacer “despegar” a una empresa, con una fusión, etc. Es decir, situaciones que afectan de manera particular a esa empresa y no al resto. En el caso del mercado de dinero, por ejemplo, el riesgo no sistemático es el que tiene que ver con el incremento o degradación de la calificación relativa a la capacidad de pago de la empresa que emite el instrumento en particular.

El riesgo no sistemático se dice que es diversificable, porque se puede reducir o controlar con una diversificación adecuada. Por ejemplo, en el mercado accionario podemos encontrar acciones que tienen una alta correlación con un índice, es decir, que tienden a moverse de manera similar, pero existen otras que tienen una correlación menor o incluso negativa. Entonces al combinar acciones de distinto tipo se puede maximizar el rendimiento esperado y reducir el riesgo – diversificar de manera inteligente para generar lograr un portafolio óptimo.

¿Qué opinas sobre el riesgo sistemático y no sistemático?

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