En los últimos días, el Presidente de México ha anunciado con bombo y platillo una serie de nuevas medidas fiscales que han dado mucho de qué hablar. Primero fue la eliminación gradual de la Tenencia Federal, a lo que se han sumado acciones que eliminan varias obligaciones fiscales, las cuales tienden hacia una cierta simplificación tributaria. A continuación menciono brevemente en qué consisten esas medidas, junto con algunas reflexiones al respecto:

Antes de continuar, tengo que mencionar lo lamentable que es el hecho de que todo esto se anuncie justo unos días antes de las elecciones que hay el próximo 4 de julio en varios estados del país. Como mexicano, me duele mucho que nuestros gobernantes, de cualquier partido, no tengan sensibilidad política alguna (como tampoco hay sensibilidad por lo que verdaderamente pasa en nuestro México – ni en aspectos sociales ni económicos). Estas medidas se pudieron haber generado mucho antes, o bien, pudieron haberse anunciado una semana después.

Pero además la sociedad percibe claramente la intención de influir en el voto. Por eso, el haber procedido de esta forma es torpe: no se logrará influir significativamente en la intención de voto, pero sí se genera una percepción pública y política negativa hacia los que hoy ocupan el poder. Como dije: lamentable.

En fin. Las nuevas medidas fiscales consisten en lo siguiente:

Sobre la Tenencia Vehicular

Aunque se ha anunciado la eliminación de la tenencia federal, esto no ocurrirá sino hasta diciembre del 2011 (es decir, todavía se tendrá que pagar en 2011). Hoy el Gobierno Federal no percibe ni un centavo de estos recursos (todo se lo quedan los estados), por lo cual al Gobierno Federal no le afecta en nada. Seguramente el acuerdo con los Gobernadores incluye la posibilidad de que este impuesto se siga aplicando, pero ahora como una Tenencia Estatal (en lugar de Federal), si es que ellos así lo disponen.

Mientras eso sucede, en apoyo a la industria automotriz, se anuncia un esquema para eliminar el costo de la tenencia a quienes compren un vehículo nuevo con valor menor a 250,000 pesos. Este esquema es en realidad un estímulo fiscal. Si el cliente es una persona física, bajo esta medida la agencia automotriz que vende el coche tendría que pagar esa tenencia de su bolsa, la cual podrá acreditar en sus declaraciones mensuales y anuales contra el Impuesto sobre la Renta a su cargo. El Gobierno dice que esto no les afectará de ninguna forma, sin embargo esto no es del todo cierto. Les afecta en su flujo de efectivo, ya que tienen que desembolsar ese dinero para después, en sus declaraciones, acreditarlo contra el pago mensual de ISR. Obviamente en caso de saldo a favor, éste no se recupera sino hasta la presentación de la declaración anual.

Si el que compra el automóvil es una empresa, entonces sí se paga la tenencia. Pero, según se ha dicho, habrá estímulos fiscales (los cuales no se han anunciado ni publicado) que serán equivalentes a la medida anterior. Tendremos que esperar.

Finalmente, se ha anunciado un programa de garantías para los bancos o Sofoles financieras que incrementen su colocación de créditos en por lo menos un 5%. Esto busca que haya un mayor acceso a créditos para que las familias puedan comprar un auto nuevo (y endeudarse, dicho sea de paso), con el fin de estimular a esta industria. El problema es que estas garantías serán subastadas y por ello muy posiblemente no signifiquen mejores condiciones financieras (tasas de interés) para los compradores finales. Hay que ver si esto funciona en realidad.

Desde luego, todo esto pudo haberse implementado de una manera más sencilla y con beneficios más directos para los consumidores. Pero, es “algo”. Como siempre, hay que “pagar por ver” si realmente funciona y si verdaderamente se elimina la Tenencia o bien pasa a ser, como imagino, un Impuesto Estatal y ya no Federal.

Sobre la Eliminación de Trámites y Obligaciones Fiscales

Las nuevas medidas fiscales anunciadas son:

1.
Se elimina la declaración mensual del Impuesto Empresarial a Tasa Única, el IETU. A partir de ahora, sólo se declarará una vez al año este impuesto, con lo cual el Gobierno está quitando una declaración que tenía que hacer el contribuyente cada mes.

En realidad, los contribuyentes van a tener que seguir declarando ISR e IVA cada mes. Por lo que se elimina una de tres declaraciones. El efecto en realidad no es significativo, ya que aunque la declaración del IETU es elaborada (se tiene que mandar un anexo con el cálculo detallado), la verdad es que la gente ordenada lo seguirá calculando mensualmente con el fin de tener todo bien controlado para la elaboración de la declaración anual.

Para algunas personas puede resultar en un pago de impuestos menor al mes (mayor flujo de efectivo libre), pero al final se pagará en la declaración anual.

2.
En materia del Impuesto al Valor Agregado, el IVA, también eliminamos una duplicidad y se elimina la obligación de presentar la información al concluir el año, manteniendo únicamente la declaración mensual de IVA.

Realmente en la declaración anual, uno simplemente ponía el IVA que declaró cada mes, por lo cual esto en realidad simplifica muy poco. En mi caso, el efecto es nulo (quizá me ahorre diez minutos en la elaboración de la declaración anual). No tiene efectos realmente en la carga fiscal, ya que el IVA se paga cada mes.

3.
Se elimina la obligación de dictaminar los estados financieros, tanto para fines fiscales de la Secretaría de Hacienda, como para el cumplimiento de las obligaciones ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, el IMSS.

Esta quizá pueda ser la medida más importante, porque la dictaminación fiscal para muchas empresas representaba un alto costo, tanto monetario como de administración, que ya no tendrán que erogar.

4.
Se permite a los contribuyentes con saldo a favor del Impuesto a los Depósitos en Efectivo, el IDE, obtener la devolución sin la necesidad del dictamen de un contador público.

El IDE es un impuesto que en realidad se acredita contra el ISR. Por eso, en realidad no le afecta a las personas o empresas que se manejan dentro de la economía formal y que pagan sus impuestos. Por ello, pedir este dictamen para el IDE era una verdadera tontería. Afortunadamente la SHCP lo está reconociendo.

5.
Se amplía de dos a cuatro años la vigencia de la Firma Electrónica, requerida para realizar los trámites tributarios.

La firma electrónica se renueva en línea, en cuestión de minutos. Se agradece el detalle para la ampliación de la vigencia, pero tampoco es una medida de alto impacto. Por cierto: esta ampliación aplica a partir de que uno tenga que renovar la Firma Electrónica – no es aplicable para aquellas que hoy en día están vigentes (si uno la tramitó ayer, la tendrá que renovar a los dos años).

Sé que muchas personas son de opiniones diferentes, y el tema de las nuevas medidas fiscales en México se presta para que dejen, si lo desean, sus comentarios abajo.