Como muchos saben, este pasado viernes una de las tres agencias calificadoras más influyentes, Standard & Poors, decidió rebajar la calificación de deuda soberana de Estados Unidos de AAA (la calificación más alta) a AA+ (el siguiente escalón). Cabe mencionar que esto afecta a la deuda de largo plazo (mayor a un año). Los bonos norteamericanos de corto plazo siguen gozando de la máxima calificación.

El anuncio llega en un momento quizá extraño, ya que se dio justo después de que el presidente Barack Obama y el Congreso llegaran a un acuerdo para elevar el techo de endeudamiento del país – el cual era necesario para que Estados Unidos no cayera en incumplimiento de pagos, lo cual hubiera sido catastrófico (imagínense a Estados Unidos cayendo en default).

¿Qué consecuencias puede tener la rebaja en la calificación de deuda de Estados Unidos? ¿Cómo impacta a nuestras Finanzas Personales?

Lo primero que uno debe entender es que este escenario, es decir, la baja en la calificación de deuda de Estados Unidos, ya estaba descontada por los mercados financieros, quienes lo veían como una posibilidad cercana. Aún así, causó cierta sorpresa por el timing en el que se dio, lo cual me dice que la calificadora ya había tomado esta decisión antes de que se anunciase el acuerdo con el Congreso.

De hecho, esta agencia esperó a que sus competidores más acérrimos, Fitch y Moody’s, anunciaran que mantendrían la calificación de deuda de Estados Unidos, aunque seguiría la perspectiva negativa en la misma. Esto es lamentable, ya que reafirma el hecho de que mucho de lo que estas agencias hacen, particularmente con las calificaciones a la deuda de los países, tiene una gran influencia política y no está totalmente basado en las metodologías internas que deberían seguirse al pie de la letra. En fin.

¿Qué es importante tener en cuenta?

  • Todas las calificadoras han expresado su preocupación sobre la deuda de Estados Unidos, ya que piensan que dicho país no está haciendo lo necesario para reducir su gasto y/o incrementar sus ingresos de tal forma que poco a poco puedan ir reduciendo su enorme deuda. Aún así nadie duda de la capacidad que tiene ese país para pagarla.
  • La baja en la calificación de deuda de Estados Unidos llega después de una semana de fuertes pérdidas para los mercados accionarios, ante la amenaza de una nueva recesión en Estados Unidos y en Europa, como consecuencia de datos económicos poco alentadores y la percepción de que recortes al gasto de los países generarán menor crecimiento económico en el futuro cercano.
  • El anuncio cae como un balde de agua fría a muchos inversionistas, quienes lo toman como una nueva señal de desconfianza hacia el futuro, en un entorno que hoy por hoy es por demás incierto.
  • La mayoría de los economistas piensan que los bonos del Tesoro de los Estados Unidos seguirán siendo considerados como los activos más seguros por la gran mayoría de los inversionistas. Esto significa que la baja en la calificación puede ser interpretada por los inversionistas como una modificación en la gama completa de calificaciones. De esta forma, si antes consideraban la calificación AAA como la más alta, ahora considerarán que la AA+ es la calificación máxima, y ajustarán su percepción en el resto de la escala, lo cual puede afectar a países que apenas mantienen grado de inversión.

Para ver el documento completo de Standard & Poors pueden hacer click aquí.

Ahora bien, ¿Qué hacer con nuestras inversiones ante la baja en la calificación de deuda de Estados Unidos? ¿Es mejor salir hasta que las cosas se calmen?

Los mercados han tenido caídas importantes en los últimos días, por lo tanto personalmente pienso que el momento de salir ya pasó. Esto no implica que no puedan seguir cayendo, pero ya se pueden encontrar acciones con una valuación muy atractiva actualmente, lo que significa que sería un buen punto para entrar a esas empresas, no salir.

Uno tiene que entender la naturaleza de largo plazo de los mercados accionarios – si uno invierte en buenas empresas, que tengan una posición financiera sana y que no exporten demasiado a Estados Unidos – pueden encontrarse niveles de entrada muy atractivos actualmente. Pero uno tiene que hacer su tarea, es decir, revisar valuaciones, no simplemente invertir en una acción porque “bajó demasiado de precio”

Si aún no he entrado a los mercados ¿Me conviene esperar? ¿Me quedo invirtiendo únicamente en deuda?

Depende del horizonte de inversión y tolerancia al riesgo de cada quién. Yo pienso que si uno invierte de acuerdo a un objetivo, de largo plazo, no tiene por qué cambiar su estrategia de inversión ante un evento externo o una crisis, porque éstas son parte de la vida y suceden muchas en el largo plazo. Por el contrario uno debería aprovechar las oportunidades que se generan en estas coyunturas: quienes saben hacerlo son los que realmente ganan.

¿Con la rebaja en la calificación de deuda de Estados Unidos, me conviene invertir a corto, mediano o largo plazo?

Depende de tu horizonte de inversión. Si uno va a invertir para su retiro dentro de 20, 30 o 40 años – es un horizonte de largo plazo y por lo tanto, desde mi punto de vista, debe ser fiel a este horizonte e invertir a largo plazo. Pueden darse atractivos niveles de entrada, como ya señalé.

¿Debo comenzar a pagar mis deudas por si México entrara en crisis o qué otras cosas debo tomar en cuenta para estar prevenido?

Sí: creo que es importante pagar las deudas primero que invertir. Pero no por la coyuntura actual, sino siempre.

Lo mejor es vivir sin deudas – uno tiene que tener esto en la mira siempre. Si uno tiene deudas de corto plazo (ejemplo: tarjetas de crédito, préstamos de nómina o de auto) debería hacer en la medida de lo posible pagos anticipados para ir saliendo de ellas lo antes posible. Esto independientemente de la situación, es decir, no por si México entrara o no en crisis, uno debería tratar de no tener este tipo de deudas. Si uno tiene un crédito hipotecario, en la medida de lo posible también conviene hacer prepagos, simplemente porque uno puede ahorrarse gran cantidad de intereses y años de crédito.

¿Qué piensas de la baja en la califiación de deuda de Estados Unidos?