Hace poco, un lector me preguntó qué es lo que podría suceder en caso de robo o pérdida total de un automóvil que está pagando a través de un financiamiento. Me comentó que no le ha sucedido, pero que simplemente quiere saberlo. Tuvimos un debate interesante que vale la pena compartir con todos en este espacio.

Lo primero que hay que saber es qué tipo de financiamiento tiene el auto. Esto porque en un arrendamiento, el auto queda a nombre de la arrendadora (uno simplemente lo está rentando). Por ese motivo, bajo un esquema de arrendamiento, en caso de pérdida total, el seguro indemniza al dueño del auto (la arrendadora) y el contrato simplemente se cancela. Así uno lleve pagando 35 meses y le falte una cuota más para poder comprar el auto al valor residual establecido en el contrato, pierde todo lo que pagó.

En un crédito bancario o mediante una Sofol, o bien bajo un esquema de autofinanciamiento, esto no sucede. El consumidor es dueño del automóvil, el cual queda únicamente en garantía del préstamo. Por ese motivo, en este tipo de esquemas, en caso de pérdida total, lo que sucede es lo siguiente:

  1. La póliza tiene una cláusula o endoso de beneficiario preferente a favor de la institución que nos prestó el dinero (el banco o la financiera).
  2. En caso de pérdida total, la indemnización que corresponda, una vez descontado el deducible de tu póliza, es pagado a dicha institución.
  3. Con este dinero, se salda completamente la deuda (el crédito), y si hay un remanente entonces te lo regresan. Si por el contrario hay un saldo deudor todavía (no es común, pero puede suceder), uno debe pagarlo.
  4. En algunos casos la aseguradora sólo paga directamente a la institución el monto del adeudo, y el remanente se lo pagan directamente al cliente. El procedimiento específico puede ser consultado directamente en la institución financiera.

Cuando le informé esto a mi conocido, su reacción fue negativa. Me contestó que no conviene tener el seguro, ya que debería ser para seguridad suya porque él lo está pagando y no el banco. Piensa que si le roban el coche al cuarto año del crédito, pagó 4 años de seguro para quedar con las manos vacías. Entonces, me pregunta si habrá forma de adquirir un seguro que le dé la preferencia a él sobre el banco. Es decir: que le repongan su auto, paga su deducible y sigue pagando su crédito como siempre.

A lo cual le hice ver lo siguiente:

Uno no se queda con las manos vacías. Por el contrario: si no tuvieras seguro, tendrías que seguir pagando el crédito sobre un auto que ya no tienes. Con el seguro se salda tu deuda completamente. Y lo que sobre entre el valor del coche (menos el deducible) y lo que debías a la financiera, te lo dan a ti porque es tu dinero: es la parte del coche que ya habías pagado.

Si te roban el coche al cuarto año, casi ya a punto de terminar de pagar, entonces el monto que debes a la financiera ya será muy poco. Esto significa que casi toda la indemnización te corresponderá a ti. Con ese dinero te podrías comprar un auto similar al que ya tenías (poniendo la diferencia – el deducible y el monto que debías) o bien puedes utilizarlo de enganche para un auto nuevo.

La razón por la cual el beneficiario preferente es el banco, es porque el auto está en garantía del préstamo. Si el auto es pérdida total, esta garantía deja de existir y por eso con la indemnización se tiene que pagar completamente la deuda. Si por el contrario el seguro te pagara a ti, quizá querrías utilizar el dinero para otras cosas y no necesariamente para reponer el auto o para pagar lo que debes. Este es un riesgo que ninguna institución financiera estaría dispuesta a correr.