Carolina tiene una duda acerca de qué sucede con los fondos de inversión en caso de quiebra de la operadora, bancarrota y/o venta del banco. Sabe que el IPAB no cubre a los fondos de inversión y por ello le preocupa saber si existe la posibilidad de perder todo el dinero invertido.

También quiere saber cuál sería el procedimiento si se trata de un fondo que invierte en papeles gubernamentales. Si pagaría el gobierno, y en qué forma.

En realidad, como puedes leer en el prospecto de información al público inversionista de cualquier sociedad de inversión (siempre hay que leerlos con detalle), cada fondo de inversión está constituido como una empresa, que es totalmente independiente del banco o de la institución que la opera (aunque sea creado por ésta).

De esta manera, las sociedades de inversión funcionan como empresas, con capital y recursos propios. Su único objetivo como empresa, es invertir el dinero de sus socios (de los inversionistas), en portafolios de inversión con características bien definidas. Únicamente pueden invertir en el tipo de instrumentos y en la proporción que se señala en el prospecto.

Entonces, jurídicamente son entidades distintas. Lo que el fondo hace es contratar al banco u operadora los servicios propios de administración, que le permiten funcionar (obviamente el fondo contrata a la operadora que lo creó – quien en ese momento es el único accionista). Pero también contrata otros servicios con otras instituciones: calificadoras externas, distribuidoras de fondos, proveedoras de precios para valuar de manera diarias sus activos, etc.

En caso de quiebra de la operadora, o bien si llegara a ser vendida o rescatada, a la sociedad de inversión como tal no le pasa nada. Su portafolio no se ve afectado por este hecho.

De esta manera, el riesgo de un fondo de inversión está determinado por los instrumentos en los que está invertido. Los dueños del portafolio son los accionistas del fondo – sus inversionistas (el banco u operadoras son dueños sólo en la proporción de acciones que ellos tengan en el fondo – normalmente es en el capital fijo sin derecho a retiro). Todos los activos del portafolio (ya sean instrumentos gubernamentales o no) siguen siendo del fondo.

Si por alguna razón el fondo llegara a desaparecer, pasa lo mismo que con cualquier empresa: se venden los activos y se liquida a cada socio su participación.

Pero normalmente un fondo no se liquida así tan fácil. Normalmente cuando un banco u operadora es vendido, el fondo pasa a ser administrado por el comprador (quien podría a su vez decidir fusionarlo con algún otro de los fondos que administra, o vender su participación a un tercero).

Si un banco llegase a tener problemas de este tipo, sería intervenido por el Gobierno quien nombraría a un administrador del mismo, el cual seguiría operando el banco incluyendo sus fondos (por lo menos hasta decidir qué hacer con ellos).

Sin embargo, ante este tipo de escenarios, podría suceder que el banco o la operadora emproblemada, deje de prestarle la atención debida al fondo y descuidar un poco su manejo. Por eso siempre es importante monitorear nuestras inversiones – en estos casos posiblemente convenga cambiarse a otro fondo y listo.

Eso es lo que puede pasar en caso de quiebra de la operadora – me encantaría leer tus opiniones.