¿Puedo confiar en mi asesor financiero?

¿Puedo confiar en mi asesor financiero?

La semana pasada en Twitter, @EsNetzsooc me cuestionaba: ¿Qué preguntas debo hacer a mi Asesor Financiero para saber si puedo confiar en él?

Es una pregunta que me encantó y que me parece trascendental. Existen asesores financieros y agentes de seguros que son excelentes y que conocen mucho. Hay que rodearnos de personas así. Pero también existen aquellos que no lo son, y que buscan simplemente vender o colocar un producto, no importa si cubre o no nuestras necesidades. A éstos son los que hay que evitar.

Ahora bien ¿Cómo podemos distinguirlos?

No seguir consejos “a ciegas”. 

Desafortunadamente muchas personas toman los consejos que les da su asesor financiero de manera ciega, sin mediar ningún criterio, porque “él es el experto”. Y lo hacen a pesar de que no comprenden una sóla palabra de lo que éste les dijo. Esto es un terrible error, y más cuando se trata de nuestro patrimonio personal y familiar.

Cuando hablo de esto, me encanta hacer una analogía con mi madre. Ella siempre se queja que nunca tomo los consejos que ella me da. Se equivoca: muchas veces los sigo y muchas no – simplemente porque tengo puntos de vista diferentes en ciertas cosas. Pero siempre los tomo en cuenta para tomar mi propia decisión: la que pienso que es mejor en cada circunstancia.

Eso mismo hay que hacer con nuestro asesor financiero – y con cualquier otro consultor en otros aspectos de la vida.

Un asesor financiero primero deben entender bien cuál es nuestro problema. Su trabajo es escucharnos, y el nuestro es asegurarnos que realmente están entendiendo nuestras necesidades. Y luego los papeles se invierten: es nuestro turno de escuchar, y asegurarnos de entender perfectamente lo que ellos nos sugieren, o las alternativas que nos plantean (incluyendo sus pros y sus contras, siempre en relación con nuestras necesidades).

Si verdaderamente escuchamos, entendemos lo que nos dicen (y preguntamos hasta el cansancio hasta lograr comprenderlo perfectamente), tendremos  todos los elementos para tomar una buena decisión.  Y seguramente lo haremos.

Si hacemos esto como un hábito, y además tratamos de seguir incrementando nuestra cultura financiera, es casi seguro que podremos distinguir un buen asesor financiero de uno malo.

Sin embargo, también es necesario hacerle algunas preguntas, para conocer mejor con quién estamos hablando.

Las preguntas que considero importante hacer al asesor financiero son:

¿Cuáles son sus calificaciones y experiencia?

Muchos “asesores” o ejecutivos bancarios toman una capacitación muy básica y salen a vender los productos de la institución para la cual trabajan. Rara vez tienen un conocimiento amplio del funcionamiento de los mercados financieros, o de alternativas de inversión. Incluso es común que no conozcan a profundidad los propios productos que ofrecen, mucho menos cómo comparan contra los de su competencia.

Sin embargo, muchas veces sí se ostentan como expertos. Responden con palabras muy elocuentes, como si supieran, pero en realidad mucho de lo que dicen no tiene sentido. Con un poquito de sentido común, uno puede fácilmente darse cuenta.

Uno siempre tiene que saber qué nivel tiene la persona con la que estamos hablando y si nuestro asesor financiero tiene alguna experiencia o certificación. Tenemos que preguntarles: ¿Qué estudiaste y en dónde? ¿Dónde aprendiste acerca de finanzas o inversiones? ¿Ha sido únicamente en cursos dentro de tu banco o has tomado alguna maestría, diplomado o curso en alguna institución superior? ¿Qué libros has leído acerca de inversiones?

¿En qué basa sus recomendaciones? ¿Tiene alguna metodología?

Muchas veces he visto que algún asesor financiero en casa de bolsa nos recomienda la compra de una acción cuando el documento semanal emitido por su área de análisis sugiere lo contrario. Es cuando uno dice: ¡Pónganse de acuerdo!

Esto debería generarnos muchas dudas acerca de la asesoría que estamos recibiendo. ¿Por qué el asesor financiero nos está haciendo una recomendación distinta? Puede tener sentido, pero debemos preguntárselo.

En general, si somos clientes de una empresa y nuestro asesor financiero trabaja en ella, deberíamos esperar recibir una asesoría basada en criterios institucionales, en una metodología basada en códigos de ética y en políticas muy bien definidas.

¿Por qué me recomiendas este producto y no otro? ¿Cómo compara con los demás?

Es importante que el asesor financiero nos sepa decir por qué nos está recomendando un producto o un instrumento de inversión. Preguntarle qué otras cosas hay y por qué piensa que ese es el mejor para nosotros.

Esto es importante porque el asesor financiero, o agente de seguros, puede conocer el producto que vende, pero no cómo compara con los demás. Y puede ser que existan mejores. Un buen asesor debería buscar lo que es mejor para nosotros y debe conocer bien el mercado y los distintos productos que existen en él.

¿Cómo gana el asesor financiero que nos atiende?

La mayoría de los asesores financieros o agentes de seguros reciben ingresos que van relacionados con la cantidad de productos que venden. Desafortunadamente esto podría implicar un conflicto de intereses – aunque no siempre (juega mucho la ética profesional del asesor financiero).

Si estamos trabajando con un asesor financiero o coach en finanzas personales independiente, debemos asegurarnos que realmente lo sea. Muchos se ostentan como tal, pero por abajo del agua reciben también comisiones por colocar ciertos productos. En este caso, hagamos un contrato con él en el cual se especifique que tiene prohibido recibirlos. Esto nos dará seguridad.

Desde luego, hay muchas otras preguntas que podríamos hacer a un asesor financiero. ¿Tú qué opinas?  Te invito a contribuir con tu comentario.

Mini-Curso Gratis

Los seis pasos para alcanzar tu libertad financiera

Suscríbete gratis y recibe en tu correo el mini-curso "Los seis pasos para alcanzar tu libertad financiera"

100% libre de SPAM. Cancela cuando quieras. Powered by ConvertKit