Hoy Joel Aguilar (Twitter: @JOEL_AGUILAR) me preguntó si no creía que ya era tiempo de hacerle ver a la gente que es mejor ser inversionista que ahorrador.

Ahorro vs Inversión

En realidad, creo que ambas cosas son fundamentales, ya que si uno no ahorra, uno no tiene para invertir. Pero en cierta forma sé lo que Joel me trató de decir y no podría estar más de acuerdo: el ahorro por sí solo no es suficiente: hay que saber invertir.

En este post, relaté una historia real que Carlos Ponce (Twitter: @CarlosPonceBDirector Adjunto de Análisis en Ixe Casa de Bolsa Actualización: ahora es Director de Análisis de Bx+) ha compartido acerca de esto. Se trata de una persona que fue disciplinada toda su vida, que siempre ahorró un porcentaje importante de sus ingresos, y que pudo juntar una cantidad aceptable de dinero para su retiro. Sin embargo, no le alcanzaba, por mucho, para tener el nivel de gasto que deseaba.

Es decir, tuvo todo lo necesario, excepto por una cosa: le faltó saber invertir.

Recientemente he tenido la oportunidad de hablar sobre Finanzas Personales con dos públicos con perfiles bastante distintos (ya les contaré más detalles en futuros posts):

  • Una plática en el CIDE, sobre Planeación Financiera Personal, invitado por la gente de CetesDirecto (Twitter: @CetesDirecto, http://www.cetesdirecto.com). Impartida a jóvenes universitarios, que en su mayoría aún no han empezado su vida laboral.
  • Un curso-taller de Finanzas Personales en León, contratado por una empresa mexicana líder en su sector, que fue muy interesante tanto para mí como para el personal invitado. En él había principalmente hombres y mujeres, principalmente de mediana edad, aunque con un amplio rango.

En ambos casos hablé sobre ahorro vs inversión y pude enfatizar el hecho de que la inversión en instrumentos de deuda (como por ejemplo Cetes, pagarés bancarios, fondos de inversión) de corto y mediano plazo, apenas nos van a pagar rendimientos similares (ligeramente superiores) a la inflación. Por lo que si invertimos exclusivamente en ellos, a lo más que podemos aspirar es a conservar el poder adquisitivo de nuestro ahorro.

Por ello para metas de largo plazo, como el retiro, es importante incluir por lo menos un pequeño porcentaje (aún para las personas más conservadoras) en renta variable: inversiones en bolsa. ¿Qué porcentaje es el adecuado? Depende de nuestra tolerancia al riesgo.

Pude explicarles la naturaleza de la inversión bursátil, y enseñarles la diferencia en la gráfica del índice de la bolsa en el corto, mediano y largo plazo. Les demostré que en el corto plazo puede haber mucha volatilidad, pero si uno observa la gráfica en un periodo amplio (más de 10 años), esa volatilidad no se ve tan impresionante, y se ve una tendencia a la alza casi constante (obviamente con ciertos sobresaltos, pero una línea mucho más definida).

Esto tiene una razón de ser. Recordemos que cuando uno invierte en bolsa, uno está invirtiendo en un negocio ya establecido.

Es decir: si uno quiere tener un negocio, hay dos opciones: o poner un negocio propio (con los riesgos que esto conlleva) o bien invertir en una empresa que ya tiene una historia de éxito. Esto último se logra a través de la inversión bursátil: al adquirir acciones, uno se está convirtiendo en socio de esas empresas y por lo tanto participa del desempeño de las mismas.

En el largo plazo, a pesar de la volatilidad inherente al mercado, uno podría que esos negocios se desempeñe mejor y crezcan más que las tasas de interés que ofrecen los instrumentos de deuda. Esa es la función de las empresas. Si no fuera así, nadie arriesgaría su dinero en un negocio: sería mejor invertir en el banco.

Por otro lado, es importante tener en cuenta cuál puede ser la rentabilidad esperada de nuestro portafolio, así como la volatilidad (o riesgo) que podemos esperar de él.

Esto por varias razones:

  • El riesgo del portafolio no debe exceder nuestra tolerancia al riesgo.
  • El rendimiento esperado nos permite calcular (estimar) a cuánto ascenderá el valor de nuestra inversión en el futuro. Esto nos permite saber si llegaremos a la meta establecida en el tiempo deseado, o si debemos incrementar nuestro ahorro (o el plazo).

Dado que la inflación es una variable que no conocemos, es importante hacer estos cálculos a pesos de hoy, y estimar rendimientos reales. De tal modo que ese valor futuro de nuestras inversiones que calculemos, también sea en términos reales (es decir, con el mismo poder adquisitivo que tiene ese monto hoy). Esto nos permite entenderlo mucho mejor, y es la manera como lo hago en mis asesorías personales.

Si quieres saber más sobre la diferencia entre ahorro vs inversión y en general sobre inversiones, te invito a que leas mis serie de posts con los 10 Conceptos de Inversión Para Tener Siempre en Mente, la sección Tus Inversiones de esta página y que leas estos libros recomendados.

¿Qué piensas sobre la diferencia ahorro vs inversión?