Carolina tiene un sobre-endeudamiento en sus dos tarjetas de Santander y contactó al banco para pedir una reestructura de deudas. Me comenta:

“Sólo estoy pagando los mínimos exigidos. Sin embargo, las veces que he hablado con ellos para una renegociación, me dicen que no tienen planes de reestructura de deudas, que tiene que llegarme una carta del Banco cuando ya caiga en cartera vencida. Incluso me han dicho que deje de pagar el mínimo, para que así se comuniquen conmigo y podamos ver lo de una reestructuración. Pero si yo me acerco en buen plan, porque me estoy viendo rebasada por la deuda, ellos no me hacen caso. ¿Qué me sugieres que haga?”

Carolina: Me enoja mucho tu situación y la miopía de los bancos. Son como Hacienda: como muchas personas no están pudiendo pagar sus créditos (impuestos), lo que hacen entonces es incrementar la tasa de interés (tasa de impuestos) a quienes sí pagan para “compensar” y mantener sus ingresos cobrados.

Esto en el caso de los bancos, provoca que más gente no pueda pagar. Pero bueno, son torpes. Muchos directivos además son tan arrogantes que no se dan cuenta de que la política que ellos han creado, atenta contra sí mismos y contra sus accionistas.

Las tasas de interés primarias (Cetes, por ejemplo) no se han incrementado, incluso han bajado ligeramente. Por lo cual el comportamiento de los bancos no se justifica. Sí hay más riesgos, pero los mexicanos somos personas que nos comprometemos y pagamos (a menos que de plano no podamos).

Creo que deberían mirar su cartera en problemas, acercarse ellos a estos clientes y apoyarles en buscar una solución que podría ser muy sencilla: ofreceles pasar su deuda a planes de pagos fijos con tasas de interés sustancialmente menores, y obviamente congelarles su línea de crédito para que no se sigan endeudando.

Pero no.

Por otro lado, hay mucha corrupción en las áreas de “cobranza” de los bancos: están muy amañadas con las empresas de cobradores externos y en ocasiones reciben “gratificaciones” o “regalos” de las mismas dependiendo del volumen de negocio que les manden. Y en muchos casos son de dudosa reputación: abogadillos que pretenden intimidar incluso con mentiras, para cobrar lo más posible, ya que ganan un porcentaje importante de lo que logran hacer.

En fin.

Reestructura de Deudas

Mi sugerencia en tu caso es que veas si puedes transferir tu deuda a otro banco – fíjate que sea a una tasa de interés fija y mucho más baja que la que cobra tu tarjeta de crédito: y de esta manera, con el mismo monto que pagas hoy, saldarías más rápido el capital.

Te sugiero además que, independientemente de lo anterior, busques de qué forma puedes destinar más al pago de tu crédito. Revisa mi artículo sobre cómo hacer un plan para disminuir tus deudas aquí.

Si esta opción no está a tu alcance, entonces acude a Condusef. Diles que quieres pagar, que actualmente lo estás haciendo pero sólo puedes pagar el mínimo y ni un peso más – y que esto ya te es insostenible. Diles que solicitas su apoyo para negociar con el banco una reestructuración de tu deuda con el banco de tal forma que no siga creciendo. Que te acercaste primero al banco y que recibiste una respuesta negativa. Ellos deben asesorarte y ayudarte a reunirte con el banco en esto.

Sería bueno que si acudes a Condusef, luego me cuentes tu experiencia, para compartirla con otros lectores.

Para finalizar, quiero comentarte que es buen momento de tomar también un aprendizaje positivo de tu experiencia. Las tarjetas de crédito en realidad no deben ser usadas para endeudarse con ellas: cobran tasas de interés altísimas. Lo mejor es siempre utilizarlas como medio de pago – es decir, pagar el saldo completo cada mes – en cuyo caso no se pagan intereses.

Si uno las usa como instrumento de crédito, lo que termina sucediendo es que uno las ve como una “extensión de sus ingresos”. Con ellas es fácil que gastemos más de lo que ganamos, ya que al final el pago mínimo es del 5% (en general) del saldo. Por lo que si compramos algo de 1,000 pesos, sólo tenemos que pagar 50 cada mes (y con este pago mínimo la deuda es “eterna” en realidad).

El problema es que luego compramos otra cosa, y así sucesivamente, hasta que las llenamos. Estamos acostumbrados ya a gastar más de lo que ganamos (porque cada mes tenemos que pagar sólo una fracción de lo que en realidad gastamos). Y entonces se vueve durísimo regresar a nuestra realidad (ya no podemos mantener el ritmo de gasto) y además tenemos que cargar a cuestas con una deuda enorme.

Y por favor, cámbiate de banco: no vuelvas a tener una tarjeta / cuenta de cheques / inversiones con Santander – la miopía que han demostrado es motivo suficiente. Seguramente puedes encontrar muchas mejores opciones.

¿Has tenido alguna experiencia de Reestructura de Deudas con un banco?