Soy un gran admirador de Carmen Aristegui desde que era un adolescente. He sido seguidor de su trabajo periodístico y de su evolución que la ha llevado a convertirse en la periodista más seria e independiente del país. La escucho todos los días por las mañanas, camino a mi trabajo.

Para mí, la labor e importancia de Carmen Aristegui para México, es comparable con la de periodistas de la talla de Vicente Leñero, Julio Scherer, Miguel Ángel Granados Chapa – todos fallecidos – entre otros que han tenido una visión crítica, formadora de opinión y que han defendido la libertad de expresión incluso con su vida.

Carmen Aristegui es de las pocas – si no la única periodista – que analiza los temas a profundidad. No se limita a narrar los sucesos y a entrevistar a los funcionarios que conocen del tema, como hacen los demás. Eso no es periodismo.

Carmen Aristegui es la única que busca – siempre – presentar los puntos de vista de todas las partes involucradas: de los agraviados, de académicos, de líderes de distintos sectores de la sociedad, incluido el Gobierno y las fuentes oficiales.

Es por ello una mujer esencial para esta sociedad y su voz no debe ser callada. He estado siguiendo con interés las distintas reacciones de las redes sociales, en la prensa internacional – he retuiteado algunas cosas y compartido lo que pienso. Quizá la reacción más elocuente es la expresada por el periodista de Univisión Jorge Ramos en su cuenta de Twitter:

Por otro lado, comparto muchas de las opiniones que el propio Ombudsman MVS Gabriel Sosa Plata ha publicado en su cuenta de Twitter:

Mi posición sobre la salida de Carmen Aristegui

Desde que escuché por primera vez en el propio noticiero de Carmen Aristegui el primer spot de MVS en el cual condenaban el «uso indebido de su marca por algunos colaboradores» me llamó mucho la atención que la compañía hubiese decidido llevar el caso públicamente. Por el contenido del mensaje, me pareció una reacción desmedida y desproporcionada.

No obstante, en ese momento, de manera muy ingenua pensé que el mensaje era simplemente para deslindar a MVS de la plataforma Méxicoleaks. Como lo haría la mayoría de las empresas, creí que de manera interna ellos ya habrían hablado con los colaboradores involucrados sobre este asunto, y quizá los habrían amonestado. La ropa sucia se lava en casa.

Pero el embate continuó. MVS despidió a dos cercanos colaboradores de Carmen Aristegui, elementos centrales de su equipo de investigación: Daniel Lizárraga e Irving Huerta. MVS publicó inmediatamente y de manera unilateral una serie de «lineamientos» a los cuales se debían sujetar todos sus colaboradores, muchos de los cuales contravenían el propio contrato laboral con Carmen Aristegui e incluso la dignidad profesional.

Ya entonces era evidente que se trataba de un ataque contra ella y su equipo, para generar la ruptura que terminó por producirse. Uno pésimamente orquestado, por cierto, en el que llama poderosamente la atención que una empresa que se dedica a la comunicación, se haya conducido tan mal en esa materia, a través de desplegados y spots en sus propios espacios informativos.

Quizá por ello las reacciones en redes sociales y en la prensa internacional son tan severas. Porque parece evidente que se trata de un caso de censura orquestado fuera de las paredes de la propia empresa. Aunque no tengo pruebas para afirmarlo categóricamente, me parece clarísimo que todo fue planeado desde las más altas esferas del poder, que se ha visto agraviado por el trabajo periodístico y de investigación del equipo encabezado por Carmen Aristegui, que ha revelado a la sociedad mexicana sonados casos de corrupción como la red de prostitución en el PRI-DF y los conflictos de interés de altos funcionarios del Gobierno, tocando incluso a la propia pareja presidencial.

Si no se tratara de eso, habrían simplemente hablado con ella y con su equipo de trabajo. Los habrían sancionado de otra manera, no públicamente. Esto seguramente va mucho más allá de MVS. Quién sabe qué tendrán en contra de la empresa o de sus dueños.

Como sociedad no podemos permitir la censura porque entonces nos convertimos en cómplices. Debemos alzar la voz. La salida de Carmen Aristegui, Kiren MiretDaniel Lizárraga, Irving Huerta y el resto de su equipo de Noticias MVS – de la forma como se dio – representa la pérdida de un espacio esencial para la democracia en México. Un atentado para la libertad de expresión y por ello todos debemos condenarlo, pero en especial los demás periodistas sin importar el medio en el cual trabajen, así como las distintas organizaciones sociales.

El despido del equipo de Carmen Aristegui es tan relevante que ha sido tema informativo en todos los medios de comunicación locales. Aunque algunos de manera muy tibia, todos lo han mencionado. En México en cuestión de horas se juntaron más de 170,000 firmas para pedir su reinstalación (incluyendo la mía). No sólo eso: ha trascendido nuestras fronteras y los diarios internacionales más influyentes hablan sobre este tema. ¿Cuándo ha existido una reacción así, nacional e internacional, por el despido de un periodista? Eso por sí mismo da testimonio de su enorme trascendencia.

Sobre mi participación en Noticias MVS

Muchas lectores saben que todos los sábados alrededor de las 14:30 – 14:45 horas tengo una colaboración en el programa Noticias MVS conducido por Carlos Reyes. Él y todo su equipo, encabezado por Ana Lilia Galán en la producción, han hecho también un trabajo digno de admiración, considerando que prácticamente no tienen presupuesto. Ellos confiaron en mí para su programa y han apostado por la difusión de cultura financiera que tanta falta hace en este país.

Aunque por lo general mi participación es vía telefónica y pocas veces voy a la cabina, siento un compromiso y una amistad con ellos y con su audiencia. Me siento parte de su equipo.

Ayer por la tarde – noche, antes de que se produjese la ruptura entre MVS y Carmen Aristegui pero ante la inminencia de la misma, la productora me llamó para decirme que no sabían si tendrían que entrar, pero de ser el caso me pedirían como favor apoyarles con una colaboración como la que hago cada sábado. Horas después me avisaron que ya era oficial y que me llamarían por la mañana.

Durante la noche realmente me quedé pensando si debería o no participar. Como ya me había comprometido, decidí cumplir de manera responsable. Mi palabra es muy importante. Además, ellos son los menos culpables de lo que pasó y los habría metido en un problema.

¿Debería salir?

Una persona muy querida que vio en Twitter algunos de mis comentarios sobre el tema de Carmen Aristegui y MVS, me dijo que debería actuar con congruencia y no seguir. Actuar de la misma manera que varios de los colaboradores de Aristegui como Denise Dresser, Sergio Aguayo, Lorenzo Meyer, Enrique Galván-Ochoa que no fueron despedidos como los demás (por ser externos) pero que formaban parte de sus emisiones.

Si hubiera tenido el honor de formar parte de ese equipo, haría lo mismo sin dudar ni un instante.

Pero por otro lado pienso que hay muy pocos espacios en medios de comunicación para la difusión y promoción de cultura financiera, tema al que me he dedicado desde hace muchos años por convicción y al que he dedicado muchas horas de mi tiempo personal, fuera de mi trabajo principal, que es el que me da de comer. ¿Debo cerrar ese espacio de difusión, que puede ser tan importante para los que me hacen el favor de escucharme? ¿Realmente serviría para apoyar a Carmen Aristegui y a la libertad de expresión? No creo que eso sea lo más inteligente en mi caso.

Me pongo a pensar que todas las empresas de telecomunicaciones tienen, de alguna manera, «cola que les pisen». Todos conocemos la manipulación que existe en los noticieros de Televisa o TV Azteca, pero si me piden una entrevista en alguna de esas empresas, o me llegan a ofrecer un espacio para promover cultura financiera ¿También debería rechazarlo? ¿Eso le haría un favor a la sociedad? No lo creo.

Lo que creo es que desde mi trinchera voy a seguir dando mis opiniones. Voy a seguir defendiendo a Carmen Aristegui y a la libertad de expresión. Voy a decir lo que pienso – como lo estoy haciendo. Si ellos prescinden de mí pues será lo que deba ser, pero mientras no lo hagan, creo que debo continuar promoviendo cultura financiera en mi pequeño espacio.

También debo seguir condenando de manera enérgica el ataque sin precedentes en contra de Carmen Aristegui y su equipo de colaboradores, que forzó su salida del aire. Debo condenar el ataque a la democracia y a la libertad de expresión, cuando se ejerce de manera responsable, ética y profesional como siempre lo ha hecho Carmen Aristegui. Debo exigir a MVS la inmediata reinstalación de Carmen AristeguiKiren MiretDaniel LizárragaIrving Huerta. #EndefensadeAristegui2

Si a consecuencia de estas demandas MVS también presiona para que se cancele mi colaboración, que así sea. Mientras tanto seguiré colaborando con la difusión de cultura financiera en México, que es mi pequeño granito de arena, mi contribución a favor de la sociedad mexicana y también de las personas de habla hispana en otros países que me leen y que me siguen.

¿Cuál es tu posición sobre el tema Carmen Aristegui – MVS? Comparte tu opinión.