Durante el pasado fin de semana “largo”, recibí varios correos y comentarios en Facebook, Twitter y en el post sobre la historia de Martha y Javier – un evento imprevisto que llegó para quedarse.

Algunos eran muestras de simpatía, pero otros contenían propuestas interesantes para ellos, dignas de consideración, las cuales se las he hecho llegar. Ellos actualmente las están evaluando, aunque algunas ya las habían contemplado.

Por otro lado, hay algunos temas puntuales que omití mencionar, un poco para no distraer el enfoque de reflexión que quise dar a su historia.

¿Qué otros cambios están implementando en su vida?

Con respecto a su presupuesto mensual, como mencioné ellos han decidido no recortar por el momento contribuciones mensuales a su plan de retiro, y al fondo de educación de David. Esto implica que van a vivir con un flujo de efectivo negativo (es decir, gastar más de lo que ganan) durante algunos meses.

Sin embargo ellos no van a endeudarse. Por el contrario, van a buscar compensar este déficit con los ingresos irregulares que perciben o esperan recibir: aguinaldo, prima vacacional, fondo de ahorro, bono y participación de utilidades, así como una devolución de impuestos por su ahorro para el retiro e ingresos adicionales que Javier pueda generar.

Mientras tanto, lo están cubriendo con lo que tienen ahorrado en su fondo para emergencias – lo cual es muy peligroso, en mi opinión, pero es la decisión que ellos han tomado.

Esto es algo que no toda la gente puede hacer, ellos piensan que pueden lograrlo ya que están acostumbrados a manejar su dinero de manera muy ordenada. Sin embargo, se necesita implementar un control aún más estricto de gastos y un seguimiento muy estrecho a su presupuesto mensual.

En este sentido, están haciendo lo siguiente:

1.
Por recomendación mía, han adquirido y están utilizando el programa You Need a Budget para manejar su presupuesto. Es un software que yo utilizo personalmente para manejar mi dinero y que en realidad funciona a las mil maravillas. En el caso de Martha y Javier les va a ayudar a controlar que su flujo de efectivo no se les desvíe más, y además a poder asignar el ingreso excedente de forma específica a cada una de las categorías en donde han gastado de más.

La meta es a mediano plazo poder “voltear” la tortilla, con el fin de lograr que su flujo de efectivo negativo sea financiado por dinero que ya ganaron, y no por el que esperan ganar en el futuro. Esto será una gran victoria emocional, pero les va a llevar bastante tiempo alcanzarla y ellos están conscientes.

2.
Van a seguir manteniendo un fondo para emergencias pequeño, muy mermado, pero no se van a quedar sin él. Esto les permitirá manejar situaciones “extraordinarias” que se les presenten, aunque saben que su “colchón” no será holgado. Creo que por lo pronto les será suficiente, a menos que surja alguna situación grave (como podría ser si Javier pierde su empleo).

3.
Algunos lectores me han hablado acerca de opciones de educación y salud pública, que aunque en ocasiones han estado satanizados pueden ser una alternativa real para ellos. Estoy de acuerdo.

Javier de hecho está investigando alternativas de tratamiento para lo que él piensa que es una depresión en el Instituto Mexicano de Psiquiatría, que ofrece opciones para cualquier persona que quiera tratarse.

Con respecto a su hijo David, por el momento van a seguir con el tratamiento actual. La pareja comenta que en temas de salud mental el diagnóstico no es fácil y de alguna persona el psiquiatra que lo está viendo lo evaluó desde su internamiento en el hospital de psiquiatría, por lo que conoce bien el caso. La terapia tanto familiar como individual les está funcionando y de hecho tanto el médico como los psicólogos están trabajando el caso en equipo. Por lo que de momento no consideran hacer un cambio en este sentido, por su bien.

De cualquier manera, están en pláticas con ellos para encontrar la manera de ajustar un poco los honorarios y además ya están adquiriendo, en la medida de lo posible, medicamentos genéricos intercambiables cuando están disponibles, para ahorrar en medicinas.

Otras reflexiones

Como mencioné en el post anterior, una buena parte del gasto de Martha y Javier se va en tres rubros y uno de ellos es la hipoteca de su casa, en lo que gastan aproximadamente el 35% de su ingreso neto mensual (o el 25% de su ingreso bruto – es decir antes de descontar impuestos).

Si a ello sumamos el mantenimiento mensual que pagan, la luz, el agua y el gas, estamos hablando de que más de la mitad del dinero que reciben se va sólo en su vivienda.

Todos estos son gastos que no se pueden recortar de un día para otro – desafortunadamente. Es decir, su nivel de gasto fijo es muy alto.

¿Creen que esto sea sano? ¿Qué harías tú para enfrentar este imprevisto que llegó para quedarse?