En los países de Latinoamérica, los prejuicios de rentar una casa están muy arraigados en la sociedad. Mucha gente piensa que alquilar un espacio para vivir es lo mismo a tirar dinero a la basura, o por el WC.

Lo curioso, es que muchas de esas personas no “sienten” que están tirando su dinero a la basura cuando compran cosas que no necesitan o cuando pagan altísimos intereses por no saber manejar correctamente sus tarjetas de crédito. Una renta es un servicio, como el seguro del coche o un celular. Tenemos que entenderlo.

Los Prejuicios de Rentar y de Comprar

Las personas siempre me dicen: pues sí, pero cuando pagas una hipoteca estás pagando por algo que va a ser tuyo. En parte es verdad, pero también lo es que en los primeros años de la misma, prácticamente toda la mensualidad se va al pago de intereses y no al pago de la casa. Es decir: estamos pagando por el servicio al banco – muy poco es realmente para pagar eso que va a ser nuestro.

Por otro lado, la mensualidad de un crédito hipotecario suele ser significativamente mayor al costo de la renta en determinado lugar. Además, es un compromiso a largo plazo: si en un momento dado no la podemos pagar, podemos perder nuestra propiedad. En el caso de una renta, siempre está la flexibilidad de podernos cambiar a otro lado. Por ese simple hecho, muchos especialistas recomendamos, por lo general, no comprar a menos que sea un lugar que tengas pensado habitar por lo menos 10 años. No si piensas mudarte antes.

De la misma forma, muchas personas opinan que comprar una casa propia es importante, porque un bien raíz “nunca pierde valor, siempre sube de precio”. Este es otro de los prejuicios de rentar y de comprar. Sin embargo, esto no siempre es cierto: hay muchas colonias que se han “venido a menos” y se han convertido en áreas con problemas sociales. O simplemente una casa es menos atractiva porque le pusieron una gasolinera junto.

Aquí me detengo para enfatizar lo importante que es la percepción: los precios de los inmuebles siempre aumentan, porque en la vida hay inflación. Es muy seguro que una casa se pueda vender, años después, en más de lo que costó. Pero esto puede ser una ilusión: quizá en términos reales (es decir, una vez descontada la inflación) el valor de la vivienda sea menor. Lo comento porque es necesario darnos cuenta de que los bienes raíces pueden ser una muy buena inversión, pero no siempre lo son. También hay riesgos, de los cuales mucha gente no está consciente.

Por otro lado, los inmuebles son una inversión siempre y cuando podamos obtener ganancias o ingresos de ellos. Por ejemplo: si los rentamos, o los podemos vender rápidamente a un precio mayor (mucha gente compra en preventa para poder vender una vez que la vivienda esté terminada – lo cual también tiene sus riesgos).

En este sentido, a mucha gente se le olvida que los inmuebles también generan gastos. Por ejemplo: hay que pagar el mantenimiento del edificio o privada donde se encuentra. Hay que acondicionarlo. Hay que darle mantenimiento al jardín, si lo tiene, o a la pintura. A veces el ingreso que se obtiene de las rentas, una vez descontados estos gastos y los impuestos que tenemos que pagar, no es tan atractivo.

No critico a quien quiere dejar de pagar renta y comprar una casa propia. Tampoco a quien le gusta invertir principalmente en bienes raíces. Para nada. En muchas ocasiones son decisiones adecuadas. Sin embargo, en otras no lo son.

Simplemente pienso que es importante conocer y desprendernos de esos prejuicios de rentar y comprar, para poder tomar decisiones informadas y hacer lo que realmente sea mejor para nuestro bolsillo.

¿Conoces más prejuicios de rentar y de comprar casa?