Afores invertirán más en renta variable

Se amplían los límites de inversión en Renta Variable para las distintas SIEFORES

Hoy la CONSAR anunció el nuevo régimen de inversión para las distintas SIEFORES, mediante el cual se incrementa significativamente el porcentaje que éstas pueden invertir en Renta Variable.

De esta manera, los nuevos límites de inversión en Renta Variable quedan como sigue:

  • Siefore 1 (más de 60 años) – pasa de 0% a 5%
  • Siefore 2 (entre 46 y 59 años) – pasa de 15% a 25%
  • Siefore 3 (entre 37 y 45 años) – pasa de 20% a 30%
  • Siefore 4 (entre 27 y 36 años) – pasa de 25% a 40%
  • Siefore 5 (menos de 27 años) – pasa de 30% a 40%

Me parece una medida buena (en particular) ya que siendo recursos a muy largo plazo, el potencial de rendimiento va a ser mucho mejor. Sin embargo, para muchos trabajadores puede no serlo.

Por ejemplo: pensemos en una persona menor de 36 años, con un perfil de riesgo muy conservador (a la cual no se le recomendaría invertir más del 20% de sus recursos de largo plazo en Renta Variable). Resulta que su SIEFORE va a tener invertido el 40% de su dinero en bolsa – es decir muy por arriba de su tolerancia al riesgo.

Entonces, este trabajador cada vez que reciba su estado de cuenta, en ocasiones va a notar bajas relevantes y se va a preocupar. No faltarán los políticos que digan que las Afores se están «robando» o están «perdiendo» el dinero de los trabajadores por irresponsables: esto ya sucedió en México, cuando las Afores mostraron minusvalías como consecuencia de la crisis financiera internacional. Minusvalías que simplemente eran consecuencia de la volatilidad: de un periodo de fuerte baja en el mercado accionario, como han existido y existirán muchos.

En ese entonces, la CONSAR fue citada en el Congreso, y su presidente tuvo que dar a los legisladores una pequeña clase de cómo funciona el mercado de valores y por qué se dieron esas minusvalías. Yo ví esa presentación, porque fue publicada en la página de CONSAR. Era muy ilustrativa. Sin embargo, muchos de esos diputados y senadores ni siquiera lo entendieron y siguieron generando ruido político.

Una de mis críticas al sistema de pensiones actual, es la poca libertad del trabajador para decidir cómo se invierten sus recursos, así como el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir.

El régimen de inversión que aplica a las SIEFORES es determinado por la Consar, y es el mismo para TODOS los trabajadores de acuerdo con su grupo de edad y la SIEFORE que les toca. Sin importar la tolerancia al riesgo que cada trabajador pudiera o no tener.

Cuando he hecho pública esa crítica que tengo al sistema, siempre se me ha respondido que en México hay una enorme falta de cultura financiera y un desinterés generalizado de los trabajadores sobre cómo se manejan sus recursos. Hay muchísima gente que ni siquiera sabe en qué Afore está su cuenta ni qué saldo tiene. Mucho menos por qué de repente tienen menos dinero en su cuenta.

Eso es cierto, pero aún así creo que no tiene por qué ser así. Hay alternativas que toman en cuenta esa falta de cultura financiera, y que desde mi punto de vista son mejores (habrá gente que opine distinto, sin duda alguna).

Siempre he dicho que las Afores deberían poder manejar distintas SIEFORES: una de renta variable nacional, otra de renta variable internacional, alguna de deuda local a largo plazo, otra de deuda internacional, etc. Cada una, desde luego, con un régimen de inversión, ahí sí, bien vigilado, con el fin de proteger el patrimonio de los trabajadores: que sólo se pueda invertir en cierto tipo de títulos, de empresas con un sólido balance, bursátiles, entre otras restricciones.

Y siempre he dicho que cada uno debería poder escoger su portafolio de inversión – es decir, si yo quisiera que el 70% de mi dinero se invirtiera en Renta Variable, porque soy un inversionista con ese perfil de riesgo y aún me faltan más de 25 años para retirarme ¿Por qué no lo puedo hacer?

Entiendo que mucha gente no estaría capacitada para elegir su portafolio de inversión. En este sentido, la CONSAR podría definir un «portafolio de inversión» estándar para cada grupo de edad, que fuera aplicable para todos los trabajadores, a menos que éstos dieran otras instrucciones.

Y podría haber requisitos para dar estas instrucciones, si uno quisiera cambiar la composición de su portafolio. Podría fácilmente ponerse un «semáforo de riesgo» para cada tipo de SIEFORE, con el fin de que la gente supiera, de manera muy sencilla, el nivel de riesgo de cada una. Rojo para renta variable, Amarillo para deuda internacional o local a largo plazo y Verde para deuda a corto o mediano plazo, por ejemplo.

Podría hacerse un cuestionario de perfilación (tolerancia al riesgo) sencillo y limitar al trabajador en el sentido de que si su perfil es conservador, no pudiera entonces invertir más del 20% en renta variable, por ejemplo.

También podría haber un «simulador de portafolios». Por ejemplo, a través de un sistema estándar (una calculadora en línea en la página de la CONSAR, por ejemplo) pudieran generarse diversos escenarios sencillos para que el cliente pudiera entender qué podría suceder si invierte en el portafolio que escogió.

Por ejemplo: un cuadrito con el rendimiento promedio esperado, el mínimo esperado y el máximo esperado, tomando en cuenta datos históricos. Se podría hasta graficar el resultado de una simulación tipo Monte-Carlo para dicho portafolio – aunque el término suena muy «técnico» no es más que visualizar los diferentes resultados que podría tener el portafolio. De esta forma el trabajador entendería, visualmente, cómo se podría comportar ese portafolio y la variabilidad que podría tener en sus rendimientos. Esa hojita se imprimiría y tendría que ser firmada por el trabajador para que pudiese aplicar el cambio.

Desde luego, podrían haber muchas otras ideas.