La curva de productividad del individuo es un concepto que nos permite entender cómo cambian nuestros ingresos en relación con la edad.

La Curva de Productividad del Individuo

Los ingresos de un individuo, así como sus necesidades, varían en función de su edad.

Por ejemplo, cuando uno es joven, empieza a trabajar y adquiere una serie de obligaciones. Un poco más tarde, se obtiene la experiencia necesaria para alcanzar mayores ingresos, a la par de que se adquieren mayores compromisos, como podría ser una hipoteca. Muchas personas en esa etapa deciden casarse o irse a vivir con su pareja.

Luego, vienen los hijos y con ellos la responsabilidad de mantenerlos y garantizar su educación, con el fin de que puedan acceder a buenas oportunidades en un entorno cada vez más competido.

Con el tiempo, los hijos se van y las necesidades del hogar poco a poco vuelven a ser menores: ya pagamos la hipoteca y ya no estamos a cargo de su educación. De la misma forma, en esta etapa los ingresos reales tienden a ser menores.

Finalmente, está el retiro, etapa en la cual vivimos cerca de 20 años sin más ingreso que el de nuestra pensión, complementada con lo que logramos ahorrar durante toda nuestra vida. Recordemos que la esperanza de vida ronda los 85 años, y que la edad «oficial» de retiro es de 65.

La llamada Curva de Productividad del Individuo, que resume lo anterior, se ilustra mejor en la siguiente gráfica:

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La Curva de Productividad del Individuo

Como siempre hemos insistido, buena planeación financiera personal debe tomar en cuenta estas etapas de la vida útil de una persona, así como sus necesidades particulares. No está de más insistir en que un plan financiero no es más que un complemento a nuestro plan de vida, un mapa que nos ayuda a alcanzar los objetivos de vida que nos hemos planteado.

Respecto a la curva de productividad del individuo – ¿En qué etapa te encuentras?