Esta es la segunda parte de las 10 claves para el éxito al invertir en línea. Antes de continuar te invito a leer la primera parte aquí.

6. Conocer y elegir las herramientas y la metodología que sustentarán nuestra estrategia. 

Toda estrategia de inversión requiere de una metodología, y de herramientas para su aplicación. Sobre todo cuando se trata de invertir en línea – sin un asesor.

Por ejemplo: un inversionista “patrimonial” que se enfoca en el largo plazo, puede decidir invertir, preferentemente, en empresas sólidas, estables y que paguen dividendos. Otro podría preferir invertir en empresas pequeñas pero con un alto potencial de crecimiento hacia el futuro. En ambos casos, se necesitan métodos y herramientas para evaluar, cada cierto tiempo, si las acciones que seleccionaron siguen cumpliendo con esos criterios.

Hay inversionistas patrimoniales que siguen las tendencias de largo plazo en el mercado, y éstos pueden definir que venderán o comprarán cada vez que un índice cruce a la alza o a la baja su promedio móvil de 200 días. O cuando haya un “golden cross” o un “black cross”.

Los traders, por otro lado, pueden utilizar una serie de herramientas de análisis técnico (hay infinidad de ellas). Por lo que primero deben saber cuáles usarán y cómo. Por otro lado, en ocasiones distintos indicadores técnicos pueden generar señales contradictorias. Saber qué hacer en esas situaciones, es muy importante para el éxito al invertir en línea.

7. No olvides controlar tu riesgo.

Aunque esto debe ser parte de la estrategia y metodología de inversión que decidamos implementar, lo queremos enfatizar porque muchas personas lo olvidan. El riesgo se debe conocer y se puede controlar. Y hay maneras muy distintas para hacerlo.

Los traders por ejemplo, al invertir en línea deben hacer uso SIEMPRE de herramientas tipo “stop-loss” que les ayuden a cortar sus pérdidas. Buena parte del éxito de un trader se basa en ello: en dejar correr las ganancias lo más posible, y cortar rápidamente las pérdidas.

Pero los inversionistas patrimoniales no deben olvidar tampoco controlar los riesgos. Una forma sencilla es a través del rebalanceo del portafolio, o de ir disminuyendo nuestra exposición al mercado de capitales mientras más nos vamos acercando a nuestro objetivo. O bien, una parte de estos inversionistas pueden comprender que largo plazo no significa necesariamente estar siempre invertido, ni en los mismos instrumentos. Muchas veces puede ser inteligente salir a tiempo del mercado, cuando claramente éste ha cambiado la tendencia.

8. Elige bien con quién vas a operar.

Cada broker que ofrecer sus servicios para invertir en línea ofrece distintas ventajas, y también inconvenientes. Algunos brindan mejor información que apoya la toma de decisiones, mientras que otros tienen una plataforma más estable. Algunos tienen mejores herramientas de análisis técnico, mientras que otros cobran comisiones más bajas.

Particularmente los traders deben buscar opciones que les permitan parametrizar órdenes de tipo “stop-loss” y que además tengan un menor costo por transacción. Los inversionistas patrimoniales podrían optar por plataformas para invertir en línea que sean más agradables y con acceso a mejor información, a pesar de que los costos puedan ser un poco mayores.

9. Conoce y contempla tus costos y comisiones.

Un error muy frecuente de muchos inversionistas, sobre todo los que son novatos y empiezan a invertir en línea, es olvidarse de considerar los costos y comisiones que pagan a la hora de calcular sus rendimientos. O pueden incluso generar transacciones perdedoras, simplemente por omitir incorporar esta variable en sus cálculos. Debemos siempre estar atentos de lo que nos cuesta operar.

10. Aprende de tus errores. 

Esto es esencial: muchas personas cuando se equivocan, buscan justificaciones, culpan a otros o al propio mercado. Lo cierto es que todos cometemos errores e incluso los inversionistas más renombrados los han cometido. Lo que hace la diferencia, es aprender de ellos y no volverlos a cometer.

Por ello, algunas personas sugieren llevar un diario donde registremos todas nuestras operaciones y decisiones, y el efecto que a la postre tuvieron en nuestro portafolio. Aprendamos a ver a las operaciones fallidas como el “costo” de aprender a invertir en línea.