A propósito del mes del amor y la amistad, hemos querido hacer esta guía para parejas que comienzan una vida juntos.

Uno de los aspectos claves en la vida de los recién casados, es el relativo al manejo de las finanzas del hogar. Para nadie es un secreto que, desgraciadamente, muchos matrimonios fracasan por causas que nada tienen que ver con el amor. Una de esas razones, y quizá la más importante, tiene que ver con el dinero.

Guía para Parejas que Comienzan una Vida Juntos

Decidir sobre quién o cómo se van a manejar los recursos de ambos es una tarea que la pareja debe realizar antes de casarse o de emprender una vida juntos. Es algo que tienen que platicar detenidamente, con paciencia y con convicción. Al final, parte de construir una vida en pareja tiene que ver con lograr objetivos comunes entre ambos.

Hay varios temas que deben abordarse en esa plática:

¿Cuáles son sus metas como pareja?

Como hemos comentado repetidamente, uno de los factores más importantes de toda planeación financiera es el establecimiento de nuestros objetivos: ¿Qué queremos lograr? ¿Para qué trabajamos?. Recordemos que un plan financiero no es más que una extensión de nuestro plan de vida (aunque indispensable).

Por ejemplo: muchas parejas quieren esperar para tener hijos, y aprovechar su juventud para viajar y disfrutarse el uno al otro. Otras prefieren tener a sus pequeños pronto. La definición de estos objetivos es esencial para la convivencia y desarrollo de la pareja, y particularmente, para decidir sobre cómo administrarán su patrimonio.

Obviamente, antes de definir sus objetivos, deben tener en claro cuáles son sus valores individuales y como pareja. ¿Cuáles son las cosas que más les importan? ¿Es la seguridad? ¿Es la libertad? Una relación sana siempre está basada en valores afines a los dos. Escriban, cada quién, una lista con sus cinco valores principales. Y luego platiquen sobre ellos para que conjuntamente acuerden cuáles serán los cinco valores de la pareja.

¿De dónde vienen? ¿Cuál es su situación financiera actual?

Uno de los aspectos más dañinos en una relación tiene que ver con deudas que se arrastran desde la juventud. Siempre me llama la atención darme cuenta que parejas de recién casados no conocían que el otro debía una millonada en sus tarjetas de crédito, o todavía tiene un saldo pendiente por pagar en relación con sus estudios universitarios.

Conocer dónde están parados, de manera individual y como pareja, es un paso fundamental.

¿De qué forma ha llevado cada uno sus finanzas personales?

Hay muchas personas que son muy ordenadas en el manejo de su dinero y muchas que no lo son. Pregúntense si conocen los hábitos de su pareja y cómo han manejado sus finanzas personales. ¿Él es muy gastalón y nunca sabe cómo se le va el dinero? ¿Ella es obsesiva con el dinero y deja de disfrutar las cosas que le gustan con tal de ahorrar? Es claro que dos personas así tendrán un gran reto al momento de iniciar su vida juntos.

Si ambos son disciplinados, felicidades; si no lo son, traten de aprender juntos el uno del otro.

¿Cuál es la fuente de sus ingresos?

Por lo general, hoy en día trabajan ambos integrantes de la pareja, por lo que deben valorar el tamaño de los ingresos de los dos y platicar acerca de lo que van a hacer con ellos.

Una vez que se han tomado en cuenta éstos y otros elementos, la pareja debe elegir de común acuerdo entre las tres diferentes alternativas que tienen para administrar sus recursos. De esto hablaremos mañana, en la segunda parte de esta guía para parejas que comienzan una vida juntos.