El costo de oportunidad es un concepto que está presente en todos los aspectos de la vida que involucran problemas de decisión.

Siempre que uno tiene que tomar una decisión sobre dos o más opciones, esta resolución tiene un siempre un costo asociado, que es el de no haber elegido cualquiera de las otras alternativas.

Este costo se llama costo de oportunidad, es decir, aquél en el que se incurre por no poder elegir dos o más cosas a la vez.

Por ejemplo, ahorrar para algún objetivo necesariamente implica dejar de gastar ese dinero hoy. ¿Por qué habríamos de hacerlo? Porque quizá ese objetivo es más importante para nosotros que gastar el dinero en otra cosa.

El costo de oportunidad es, entonces, un concepto muy importante dentro de las Finanzas Personales. Saber evaluarlo en todas nuestras decisiones financieras no es fácil, pero es primordial para el sano manejo de nuestro patrimonio.

Por ejemplo, a la hora de invertir, comprar un determinado instrumento, implica no destinar esos recursos al resto de las opciones que están a nuestro alcance. El costo de oportunidad de Invertir una parte de nuestro patrimonio en acciones, es no tener la seguridad y el rendimiento garantizado que nos ofrece un Cete. Por el contrario, el costo de oportunidad de invertir en Cetes es no poder aprovechar las ventajas indudables del mercado de capitales.

Veamos el siguiente ejemplo:

Digamos que irnos a cenar unos tacos con la familia nos cuesta $ 400 pesos. ¿Qué pasaría si en lugar de gastarnos ese dinero, cada mes lo invirtiésemos a una tasa real del 6% capitalizable anualmente?

Obtendríamos lo siguiente. Ese es el costo de oportunidad que incurrimos en gastarlo.

Costo-de-oportunidad

Costo de Oportunidad