El estrés financiero es un tema muy común (todos lo hemos sentido de una u otra forma), pero del cual pocas veces se habla. Y sin embargo, es muy importante, ya que el estrés financiero (y cualquier otro tipo de estrés), como todos sabemos, está ligado a problemas de salud tan grandes como aumento de presión arterial, problemas de sueño y depresión. Pero además puede ser un factor que desencadene otros males para los cuales tengamos cierta predisposición.

En un país como el nuestro, con un ingreso familiar promedio tan pequeño, el estrés financiero es un problema afecta a la mayoría de la población. Me atrevería a decir que a por lo menos 9 de cada 10 hogares (esto tomando en cuenta que en un país rico como Estados Unidos, 7 de cada 10 personas dicen estar “muy estresadas” con respecto a su situación financiera). Y cómo no, si vivimos en una situación económica muy complicada.

El estrés financiero es un problema, que entre otras cosas, produce ansiedad. Y puede afectarnos de distintas formas, como por ejemplo:

¿Cómo nos Afecta el Estrés Financiero?

Afectar nuestra estabilidad emocional. Aunque suene fuerte, es una realidad. ¿Cuántos de nosotros no hemos estado preocupados por algún tema de dinero, y hemos cometido el error de gritarle a nuestra pareja o nuestros hijos por un asunto o travesura sin importancia? Esto, a su vez, nos puede afectar negativamente nuestra situación familiar e incluso laboral, lo cual a su vez produce más estrés financiero.

Hacernos caer en adicciones. Muchas personas manejan su ansiedad de una forma nociva y buscan salir por puertas falsas. Esto puede dar lugar a adicciones como fumar, beber, comprar compulsivamente o incluso, en casos extremos, abusar de las drogas. Esto no resuelve nada, pero además nos hace caer en un círculo vicioso: más estrés, más grandes nuestras adicciones.

Incrementar nuestro gasto. Como ya mencionamos, el exceso de estrés y de ansiedad provocan o desencadenan problemas de salud. Esto puede ser por varias razones: la falta de sueño puede bajarnos las defensas y causarnos problemas cognitivos. Nos enfermaremos más, lo cual incrementará nuestro gasto y nos generará, irónicamente, mayor estrés financiero.

Quedar más vulnerables. Muchas personas lo primero que recortan cuando tienen un exceso de gasto, y un cierto nivel de desesperación, es el pago de prima de sus seguros. Esto puede ser un error garrafal, ya que quedar desprotegidos nos hace vulnerables. Y a algunas personas, saberlo les causa aún más ansiedad. Cuando es necesario hacer recortes en este rubro, lo mejor es trabajar junto con nuestro agente de seguros con el fin de mantener cierta protección de acuerdo a las necesidades que tengamos en esos momentos.

Desde luego hay muchos otros problemas relacionados, no es mi objetivo en esta nota ser demasiado exhaustivo en ello, pero sí demostrar lo grave que puede ser tener un alto nivel de estrés financiero.

En el siguiente post hablaré sobre cómo podríamos medir nuestro nivel de estrés financiero y en el subsecuente, acerca de qué podemos hacer para combatirlo y reducirlo a niveles razonables (sí, están pensando bien: tomar acción).

Mientras tanto, quiero dejarles estas preguntas para reflexionar:

  1. ¿Sientes estrés financiero?
  2. ¿Cómo te está afectando?

Es importante ser exhaustivo y escribir las respuestas por escrito. Cada persona es diferente y cada uno de nosotros lo vive distinto.

Cuéntanos si has sentido estrés financiero y cómo lo has manejado.