Encontrar el Equilibrio en Nuestras Finanzas Personales

Encontrar el Equilibrio en Nuestras Finanzas Personales

Hace poco un lector comentaba en este espacio que siempre ha tenido la duda entre ser ahorrador y ser tacaño. Es decir, quiere adquirir el hábito de ahorrar, pero sin convertirse en un avaro. La línea entre ambos conceptos puede ser muy delgada.

En este sentido, es importante entender que el dinero es un medio, no un fin en sí mismo. Es una forma de alcanzar nuestras metas financieras. Por ello es importante definirlas claramente, y no perderlas nunca de vista.

Cuando definimos nuestros objetivos, debemos hacerlo con un enfoque de adentro hacia afuera. A partir de nuestros valores más profundos, como lo mostré en este artículo. De lo contrario, muy difícilmente lograremos comprometernos con nuestro plan.

Para no caer en ser tacaño, uno tiene que encontrar el equilibrio entre las necesidades (y los gustos) actuales, con las necesidades futuras. Como bien dice Pedro Alonso, el ahorro es una forma de sustituir consumo presente, con consumo futuro.

Esto no lo podemos hacer, si no hemos comprendido que el ahorro es sólo un aspecto de nuestro plan financiero personal. Es una pieza del rompecabezas, que si bien es importante, no es la única. Debe encajar con las demás.

Entonces, el secreto está en plantear metas que sean alcanzables con los ingresos que generamos, pero que tampoco signifiquen una carga demasiado pesada a nuestro presupuesto personal o familiar. Por eso es tan importante hacerlo. Un buen presupuesto, como ya hemos mencionado, parte del conocimiento propio: de nuestros patrones de consumo. Antes de elaborarlo, debemos saber en qué gastamos.

Con ello, ahora sí, debemos integrar en nuestro presupuesto, como si fuera un rubro de gasto, el ahorro para nuestras metas financieras.

Anteriormente hemos comentado que la mejor forma de ahorrar es pagarnos a nosotros mismos: es decir, considerar el ahorro como la primera “factura” o “cuenta por pagar” que debemos sufragar cada mes.

Entonces, el presupuesto nos permite equilibrar este monto con el resto de nuestras categorías de gasto, y de esta forma, de acuerdo a lo que es más importante para nosotros, podemos decidir gastar menos en otros rubros para ahorrar más, o mejor sacrificar o alargar el tiempo en el cual queremos alcanzar una meta, a fin de contar con más dinero disponible para nuestro gasto corriente.

Así, podremos alcanzar un equilibrio que parta, como siempre, de lo que nosotros queremos hacer con nuestro dinero.

Lamentablemente, muchas personas ahorran sin un objetivo en mente. Ahorran sólo porque les han enseñado a hacerlo, o porque piensan (con mucha razón), que ahorrar es importante. Pero no tienen un plan, y por eso fallan.