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Devolución Automática de Impuestos

Como mexicano, pienso que es importante pagar impuestos. Es una obligación moral con nuestro país, y también con nosotros mismos.

Pero también creo en aprovechar ciertos beneficios fiscales que están a nuestro alcance, como por ejemplo los estímulos fiscales al ahorro para el retiro que discutimos aquí y aquí, además de la posibilidad de deducir los intereses reales que pagamos por nuestro crédito hipotecario, por gastos médicos, entre muchos otros. Es nuestro derecho.

Como tal, siempre he tratado de cumplir mi parte de la mejor manera posible. Mi declaración anual de 2010 la envié, incluso, antes del mes de abril.

Por otro lado, como persona que tiene ingresos por honorarios, además de sueldos y salarios, estoy obligado a realizar declaraciones mensuales. Las hago yo mismo, aunque son muy engorrosas. Hay que hacer cinco: además de calcular el pago provisional de ISR, IETU e IVA, también hay que enviar una Declaración Informativa de Operaciones con Terceros, y enviar el Listado de Conceptos para el IETU. Si uno no tuvo ingresos en el mes, de todos modos tiene que enviar el aviso en ceros y sus declaraciones informativas y listados. De verdad, hay un área de oportunidad muy importante para simplificar esto.

Por ello, confieso que me he retrasado, y más durante 2010, porque me desmotivé mucho cuando el SAT no me envió devolución automática de mi saldo a favor de 2009. Pero en todos los casos me he puesto al corriente, y he pagado mis actualizaciones y recargos en estricto apego a derecho.

La semana pasada sentí mucho coraje e impotencia, porque me volvieron a rechazar la devolución automática de impuestos (mi saldo a favor) a través del programa de devoluciones automáticas, pero esta vez con una razón que me pareció inverosímil: “se requiere verificar la situación de su domicilio fiscal”.

Cabe mencionar que me han rechazado la devolución automática en cuatro de los últimos cinco años – tres de ellas por alguna situación con mi domicilio fiscal. Las razones que ha dado la autoridad son:

2005 – De repente aparecí como no localizado en mi domicilio fiscal. Cabe mencionar que viví en la misma casa por más de 12 años, aparecía como localizado y de repente ya no. Supongo que el SAT envió una visita de verificación y no me encontraron. Lo curioso es que no recibí ningún aviso, y nadie fue a mi casa. Nadie.

¿Qué hice al respecto? Solicité una visita de verificación de domicilio, para quedar regularizado. Curioso: ahí sí fueron. Pero ya me habían llevado al baile con la devolución automática.

2006 – Ya estaba como contribuyente localizado. Sin embargo, ese año de repente al SAT le parecieron muy altas mis deducciones personales por el Plan Personal de Retiro, comparadas con mis ingresos. No excedían del 10% de mi sueldo, ni el tope máximo. Es decir, deduje lo que la Ley me permite. ¿Cuál es el problema, entonces?

2009 – Nuevamente aparecí como no localizado en mi domicilio fiscal. Cabe mencionar que en 2007 me cambié de casa y fui, religiosamente, a dar aviso al SAT. Curiosamente nunca mandaron verificador, y además recibí puntualmente mi devolución de impuestos del 2008 sin mayores problemas. Además en los registros aparecía “localizado” – consulté esto en Mi Portal, cuando me rechazaron la devolución automática. ¿Estaba o no localizado? Nunca lo sabré, pero me dio mucho coraje.

¿Qué hice al respecto? Volví a solicitar una visita de verificación de domicilio, para quedar regularizado. Me hicieron dos visitas diferentes en el año y el visitador me dijo que todo estaba OK. Entonces, pensé que ya no tendría problemas por esto, pero me equivoqué.

2010 – Como ya mencioné, hace unos días mi devolución de impuestos fue rechazada, no por estar como “no localizado” sino porque “se requiere verificar la situación de su domicilio fiscal”. Whatever that means.

Me dio mucho coraje porque la verdad, suena a pretexto. Cualquier cosa para no devolver o hacerla cansada. ¿A poco no? Y eso, literalmente, no se vale.

Pues bien, así son las cosas, y lo que procede es solicitar las devoluciones de forma manual, lo que ya hice. Sumando los cuatro saldos a favor que me deben, ya estamos hablando de una lanita, misma que destinaré a hacer pagos adelantados mi hipoteca (una de mis metas de este año) y a reconstituir un poco mi fondo para emergencias.

Desde luego, también metí una solicitud de aclaración al SAT y también una queja, ambos a través de Internet, porque, repito: no se vale.

En el siguiente post les contaré mis experiencias de ayer y de hoy con el tema de las devoluciones manuales. Les contaré lo que algunas personas me comentaron mientras esperábamos a que nos llamaran, así como lo que me contó la señorita que me atendió, muy amable por cierto.

¿Cuáles han sido tus experiencias con la devolución automática de impuestos?

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