El 2010 ha sido un año particularmente complicado para mí, en varios niveles. Aún así, me llena de orgullo compartir que mi esposa y yo logramos las contribuciones que habíamos planeado hacia nuestras metas financieras más importantes. Si no logramos todo lo que nos habíamos propuesto, fue gracias a algunos eventos imprevistos que afectaron nuestro flujo de efectivo y, de alguna forma, mermaron nuestra salud y energía de manera considerable. Me defino como una persona optimista, aunque sin perder el piso. Me gusta aprender de mis errores y convertir las experiencias negativas en una visión positiva hacia el futuro. Mi vida está llena de ilusiones, de anhelos, y de muchas satisfacciones. Me gusta disfrutarla al máximo. Y nunca dejo de valorar y agradecer todo lo que he logrado, junto con mi familia y muchas veces gracias a mis amigos y lectores. El título de este pequeño post, el recuento de los daños, intenta compartir con todos mis lectores algo de lo que me ha dejado el 2010. Sé que muchos de los aspectos que comparto son positivos, pero elegí este título porque. por muchas razones, es un año que ya quiero dejar atrás.

¿Qué me dejó el 2010? El Recuento de los Daños

En primer lugar, metas financieras cumplidas. Nuestros dos objetivos más importantes son la independencia financiera (tener un retiro cómodo) y garantizar la educación superior de nuestra hija. Estas son nuestras prioridades y no las dejamos por nada del mundo, aunque nos tengamos que apretar el cinturón en otras cosas. Por lo tanto: cumplimos con las aportaciones a ambos planes (aplausos por favor, significa mucho para mí). Pero también tuvimos que sacrificar otras cosas. Por ejemplo:

Para el siguiente año, vamos a enfocarnos en atacar nuestra hipoteca, y buscaremos reponer aunque sea un poco (no completamente) el fondo para emergencias. También durante 2010 esta página logró un gran crecimiento. Se logró un rediseño que incorporó nuevas herramientas (aunque con algunos problemas que aún no hemos podido terminar de arreglar). Iniciamos un nuevo servicio de suscripciones que ha dado gran valor agregado y un impulso muy fuerte a la base de lectores. El blog ha tenido grandes posts invitados, mucho mejores de los que yo había anticipado. Por otro lado, en Twitter he tenido la oportunidad de conocer a gente maravillosa, hacer nuevos amigos e interactuar con algunos lectores, lo cual me ha dado grandes satisfacciones. Además he podido estar mucho más en contacto con otros colegas que también comparten cultura financiera, que entre otras cosas me han dado lo siguiente:

La verdad, les agradezco mucho a todos ellos. Pero no todo es tan positivo. Este 2010 hemos vivido situaciones muy tensas en mi familia, con un alto nivel de stress. Entre otras cosas, me he enfermado mucho porque esa tensión ha hecho que bajen mis defensas. También dejé el ejercicio y he subido de peso. Durante dos años había bajado más de 20 kilos y estuve muy cerca de lograr mi peso ideal. No he echado todo a perder, pero he retrocedido. Una de mis metas para 2011 es retomar el paso en este sentido (y en otros). No es fácil, pero tengo que lograrlo. En fin, este fue el recuento de los daños – lo bueno y lo malo que viví en 2010. Por lo pronto el 2011 pinta bien, desde ahora se perfilan buenas cosas y oportunidades que habremos de aprovechar. Ya les contaré de mis progresos.