El Puente Patrio y los Gastos Imprevistos - Ingresos Irregulares

El "Puente Patrio" y los Gastos Imprevistos

A todos nos han pasado cosas o eventos que no teníamos planeados y que pueden literalmente tirar a la basura el presupuesto que habíamos hecho para el mes.

Pues bien, les cuento que algo de esto pudo haberme ocurrido, con motivo del “puente” patrio que acaba de terminar.

Mi esposa y yo decidimos, de última hora, partir de fin de semana a visitar a familiares en el interior de la República.

Aunque fuimos en carretera y nos quedamos en casa de ellos, los gastos imprevistos, adicionales a los que habíamos planificado en nuestro presupuesto mensual no se hicieron esperar: además de la gasolina y el pago de casetas, en estos viajes nunca puedes dejar de ir a comer al restaurante del lugar donde cocinan como en ningún otro lado, tomar la malteada en la nevería del portal, comprar tortillas hechas a mano, quesos y crema frescos hechos en rancho, entre otras cosas.

Es decir: no vamos tan seguido y hay que aprovechar.

En nuestro caso, afortunadamente contamos con una buena planeación de nuestras finanzas personales. Aunque fue una decisión de último momento, y no lo teníamos pensado, podemos absorber tranquilamente estos gastos imprevistos adicionales con el ahorro mensual que destinamos a un fondo para nuestras “vacaciones”, donde hemos contemplado este tipo de viajes.

Pero sé que muchas personas que hicieron lo mismo que yo, no cuentan con esta planeación. Y por lo tanto tendrán que pagar, en la mayoría de los casos, estos gastos adicionales con deudas, ya sea de tarjeta de crédito, o a través del empeño de alguna reliquia familiar.

En fin, existen muchos otros gastos que no ocurren una vez al mes, y que por lo general nos toman por sorpresa. Pero que aún así podemos planear. Algunos de ellos son conocidos, como por ejemplo las inscripciones de los niños a la escuela, el predial anual, los servicios del coche, los útiles y uniformes o bien el pago anual de los seguros. Uno puede saber cuándo tenemos que pagar estas cosas, y además podemos tener una idea de cuánto costarán. Entonces, podemos incluirlas en nuestro presupuesto. De esta manera, llegado el momento, no nos tomarán por sorpresa sino que por el contrario, tendremos el dinero listo para hacerles frente.

Lo mismo las vacaciones familiares, incluyendo este tipo de salidas. Aunque no tengamos una fecha precisa, sí podemos saber aproximadamente cuántos viajes de estos haremos en un año (además de las vacaciones anuales) y cuánto nos gastaremos. Entonces, si las incluimos en nuestro presupuesto como lo hago yo, aún cuando sean decisiones de última hora, habrá dinero para pagarlas.

Desde luego, siempre hay cosas que no podemos contemplar en nuestro presupuesto, como por ejemplo una enfermedad grave, un choque o la pérdida repentina de nuestro trabajo. Para proteger nuestro patrimonio de desequilibrios ante este tipo de situaciones, existen otras herramientas como los seguros, y el fondo para emergencias, de los cuales hemos hablado en otras ocasiones y lo seguiremos haciendo en el futuro.

Gastos Imprevistos e Ingresos Irregulares

Algunas personas tienen ingresos irregulares debido a la naturaleza de sus actividades: los consultores, quienes trabajan por proyectos, etc.

Para ellos la planeación es aún más importante, ya que pueden tener ingresos muy altos de algún proyecto, pero también periodos considerables sin trabajar. Pero el concepto es el mismo y deben integrar en su planeación estos conceptos también. Existen distintas técnicas para hacerlo: una de ellas funciona en asignar cualquier cantidad que ganemos de manera proporcional a los diferentes rubros de nuestro presupuesto. Es decir que si por un trabajo ganamos 1,000 pesos o 100,000, siempre tenemos que reservar el 10% de eso para el ahorro, el 20% para los gastos de la casa, 10% para vacaciones, 8% para gastos relacionados con escuela, etc. Los porcentajes dependen desde luego de los hábitos de consumo de cada uno: es muy diferente un soltero sin compromisos, que una familia con tres hijos.

Este enfoque puede ser adecuado pero no a todas las personas les funciona, debido a la forma o periodicidad con la cual reciben sus ingresos. Por eso las finanzas personales son eso: personales.

Cuando tenemos ingresos fijos pero una parte de ellos son irregulares,  podemos considerarlos sin problema en nuestra planeación. Es decir, muchas personas recibimos una vez al año un aguinaldo, una prima vacacional y en algunos casos, un fondo de ahorro con aportaciones de la empresa.

Entonces, es probable que decidamos pagar parte de nuestras vacaciones con la prima vacacional, y otra parte con ahorro. No tiene nada de malo hacerlo así: es perfectamente válido siempre y cuando sean ingresos fijos.

 

Donde sí tenemos que tener  mucho cuidado es en los pagos por desempeño, como bonos o participación de utilidades, ya que nunca son garantizados y puede ser que en determinado momento, no recibamos el monto que esperamos (o de plano no recibamos nada, si a nuestra empresa le fue mal). Por ello, NO debemos tomar en cuenta este tipo de ingresos variables en nuestro presupuesto para la planificación de nuestras necesidades.

Desde luego, si los recibimos ¡Bienvenidos! Que sea una sorpresa, un ingreso adicional con el cual podamos hacer cosas que no teníamos pensadas (por ejemplo, hacer pagos adelantados a la hipoteca, cambiar un bien de consumo duradero, ahorrarlos para llegar más rápido a alguno de nuestros objetivos o de plano, por qué no, irnos de vacaciones a un lugar que siempre hayamos querido conocer. Depende de cada quién y su situación. El chiste es que no gastemos o tengamos comprometido este dinero antes de recibirlo, o peor aún, sin saber si lo recibiremos o no.