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Este post está escrito por Óscar Guzmán de creditoya.com.co para Planea Tus Finanzas. Óscar es un escritor colombiano. Se desempeña en diferentes medios y es un apasionado por las buenas historias y por la creatividad.

Si la educación de un pueblo es fundamental para establecer el balance de poder en su país, la educación financiera es determinante para que los ciudadanos sepan administrar el poder económico que hay en sus recursos. Desde esta perspectiva, en Latinoamérica es prioritario establecer y desarrollar políticas claras de educación financiera para que el grueso de la población tenga a su disposición los elementos de juicio y las herramientas esenciales para hacer un uso relevante y responsable del dinero.

Desde el punto de vista de la economía, la Educación Financiera en Latinoamérica es también un asunto de vital importancia para los gobiernos porque ésta puede contribuir sensiblemente a generar estabilidad económica en las naciones. Por ejemplo, cuando hay sentido de responsabilidad y mesura entre los ciudadanos, que saben planear y administrar sus finanzas, los procesos inflacionarios que son consecuencia del superávit de recursos experimentan notables reducciones en cuanto a su impacto.

Pero más allá de lo macroeconómico, en las esferas familiar y personal, la Educación Financiera en Latinoamérica es una tarea inaplazable porque ella generará bienestar, progreso y, quizás lo más importante, cierto margen de libertad económica. Tres principios fundamentales son importantes para ver estos beneficios en nuestras sociedades a través de la educación financiera. El primero es inculcar una disciplina de constancia en el ahorro. El segundo, crear conciencia sobre el uso correcto de los sistemas de crédito y el tercero dar a conocer, de manera profusa, la forma como funciona la estructura financiera de cada país. Así, los usuarios financieros podrán acceder, con conocimiento de causa, a las mejores oportunidades, tanto en inversiones como en préstamos.

Cuando tales fundamentos dan soporte a una sana política de educación financiera, son de esperarse cambios significativos en el nivel general de bienestar social.

¿Qué importancia tiene la Educación Financiera en Latinoamérica?

Tal como lo revela un cuidadoso informe emitido por el Banco de Desarrollo de América Latina titulado “La educación financiera en América Latina y el Caribe, situación y perspectivas”, la formación en el uso y el manejo de las finanzas tiene todavía un papel muy importante por jugar en el esfuerzo por mejorar ciertos indicadores sociales y económicos. Aunque el desempeño de la economía regional ha mejorado en los últimos años, aún persisten brechas protuberantes de desigualdad y altos márgenes de exclusión exclusión financiera (esto es, que un significativo porcentaje de la población está por fuera de las oportunidades del sistema financiero en cada país).

Tales persistencias hacen necesario que la prioridad de la educación financiera sea incluida en las políticas públicas para el desarrollo económico de todos los países de la región.

¿Cuál es el estado de la Educación Financiera en algunos países de Latinoamérica?

Según el citado documento, pocos países en América Latina han implementado ya políticas y estrategias claras de educación financiera. Sin embargo, varios están en vías de hacerlo y de acuerdo con la última encuesta que el Banco de Desarrollo de América Latina, los organismos de regulación económica de cada nación han hecho esfuerzos prometedores.

He aquí algunos ejemplos puntuales sobre cuál es el panorama de la educación financiera.

Educación financiera en Brasil

Desde el 2010, Brasil ya puso en marcha la Estrategia Nacional para la Educación Financiera, conocida como ENEF, por sus siglas. De hecho, Brasil es hoy la nación latinoamericana con el mejor índice de inclusión financiera, pues el 69% de su población económicamente activa tiene al menos una cuenta bancaria a su nombre. Tras su implementación, la estrategia es regulada y monitoreada bajo la tutela del Conef, un comité en el que tienen representación cuatro entes reguladores del gobierno de Brasil, adscritos a los ministerios de Justicia, Educación, Finanzas y Seguridad Social.

Entre los logros más significativos de la estrategia brasileña, está la inclusión de cátedras concretas de educación financiera en los colegios de Brasil, lo cual hace que la formación al respecto sea impartida con prontitud.

Educación financiera en Colombia

Colombia es uno de los países que también han puesto en marcha recientes políticas para la formación financiera y económica de sus ciudadanos. Dichas políticas se enmarcan en la Eneef (Estrategia Nacional de Educación Económica y Financiera), plan de acción de fue formulado luego de diagnosticar la ausencia de competencias básicas para el manejo de la economía del hogar y para la toma de decisiones financieras acertadas. Además, el alto porcentaje de morosidad y las complicaciones de buena parte de la población con Datacrédito (La central de riesgos más importante del país) son evidencia más que suficiente para poner en práctica mejores políticas de concientización financiera.

De acuerdo con los entes de observación y regulación económica, la Eneef arrojará pronto resultados muy positivos de su impacto en la sociedad colombiana, pues complementa de manera efectiva algunas disposiciones gubernamentales que ya están en marcha, como las leyes de protección al consumidor y las disposiciones de Reforma Financiera del 2009. Respecto a este último punto, dicha reforma contempló, entre otros aspectos cruciales, la obligación que hoy tienen las instituciones financieras colombianas de poner en práctica programas de educación financiera, dirigidos a sus clientes actuales y potenciales, para dar a conocer el uso correcto y los beneficios de sus productos.

Siguiendo el ejemplo de Brasil, en el Plan de Desarrollo 2010-2014 de Colombia se ha estipulado que el gobierno nacional y el Banco de la República pondrán en marcha una estrategia educativa conjunta en asocio con el Ministerio de Educación Nacional.

Educación Financiera en México

También las autoridades mexicanas ya preparan una estrategia nacional de educación financiera, que tendrá un impacto significativo en los programas de inclusión financiera que ya se adelantan con en este país. Una de las metas de su estrategia de formación económica es alcanzar a aquellas personas que todavía están por fuera de la cobertura de sus iniciativas de inclusión. Además, se intenta reducir el porcentaje de personas que terminan con problemas en el Buró de Crédito por falta de información.

Hasta ahora, los organismos gubernamentales de México han identificado algunos temas de educación financiera que requieren especial atención por su incidencia en el bienestar social de los mexicanos: acceso al sistema de ahorro pensional y conocimiento de las propuestas y alternativas del sector asegurador.

También se han fijado como metas primordiales el aumento de la tasa de ahorro nacional, la comunicación de habilidades relacionadas con el buen uso de presupuesto personal y familiar y la inclusión de contenidos de capacitación financiera en diferentes niveles del sistema educativo público de México.