Muchos de los que escribimos acerca de Finanzas Personales coincidimos en que las distintas opiniones construyen y contribuyen a que nuestros lectores puedan formar su propio criterio.

Sin embargo, frecuentemente las personas toman consejos de nosotros, sin ponerse a pensar si los mismos son aplicables a su situación particular, o bien la razón por la cual hemos formulado tal o cual opinión.

Esto, sin duda, puede hacer que algunas personas tomen malas decisiones financieras.

Como mencioné en este post, las finanzas personales son personales. Comprender las razones detrás de las distintas opiniones es vital.

¿Cómo valorar las distintas opiniones?

Como regla general, uno no debería tomar ninguna decisión financiera (ni de otro tipo) a menos de pueda comprender perfectamente los alcances o las consecuencias de esa decisión.

Esto implica – no hay de otra – educarnos. Leer, investigar, buscar diferentes fuentes de información acerca de un tema y comprender las diferentes palabras que no conocemos. En muchas ocasiones, los diferentes autores estaremos de acuerdo en ciertos temas: por ejemplo siempre es buena idea pagar nuestras deudas, principalmente aquellas que son más caras o las que más afectan nuestro flujo de efectivo. Muchos enfatizaremos la importancia del ahorro y la inversión inteligente.

Pero otras veces tendremos opiniones distintas. Por ejemplo: si es mejor comprar un seguro en Dólares o en UDIs. Yo por ejemplo, he recomendado estas últimas y he dado mis razones. Sin embargo, si uno quiere que su hijo estudie en una universidad americana, que cobra una colegiatura en dólares, en ese caso particular la suma debería asegurarse precisamente en esa moneda.

En ocasiones las distintas opiniones nos confunden

A veces podemos darnos cuenta que varios autores tienen enfoques muy diferentes sobre un tema. Incluso uno puede leer a tres o cuatro autores, y encontrar que cada uno tiene distintas opiniones sobre ello.

¿Cómo podemos determinar cuál es la correcta, para nuestra situación particular? En general, deberíamos seguir los siguientes pasos:

  1. Tratar de comprender en toda su extensión las razones que hay detrás de cada opinión. ¿En qué está pensando el autor? ¿Por qué dice lo que dice?
  2. Entender las consecuencias o riesgos de implementar cada una de las opiniones. Por ejemplo, ¿Qué sucede si pierdo mi empleo? ¿En qué posición financiera estaré si llevo a cabo este plan?
  3. Buscar si el autor tiene algún motivo oculto. Desafortunadamente también hay muchas personas cuya opinión se ve influenciada porque puede generarle ingresos. A lo mejor alguien hace promoción a algún producto específico, porque puede generarle un beneficio si la gente lo adquiere.
  4. Buscar el contexto de una opinión en particular. Por ejemplo, cuando se habla de volatilidad de los mercados financieros, se pueden ofrecer consejos que no son tan aplicables cuando las aguas están tranquilas.

¿De qué manera valoras las distintas opiniones? ¿Crees que aportan?