Acabo de terminar de envolver regalos para el Día de Reyes, que es una gran tradición en México.

Aunque la costumbre de muchas personas es comprar los regalos el mismo día (había un tráfico impresionante), mi esposa y yo desde hace mucho tiempo hemos hecho algo muy distinto. Además de que cuidamos nuestro dinero, siempre aprovechamos esta noche para tener una velada relajada con la familia. En particular hoy partimos una deliciosa rosca con chocolate en casa de mi hermano, con algunos amigos, y tuvimos una convivencia muy agradable (de eso se trata la vida).

Lo que nosotros hacemos es: tenemos un presupuesto para regalos de navidad, los cuales tratamos de ir comprando con anticipación. Una vez que tenemos todos, siempre reservamos unos pocos para el Día de Reyes. De esta forma, controlamos nuestro gasto y este día no representa un egreso adicional.

Además es muy bonito, porque tanto navidad como Día de Reyes son fechas que gozamos mucho, aunque cada una con un significado distinto.

La mayoría de los regalos son para navidad, porque nos gusta y porque siempre hay una gran ilusión de dar y abrir finalmente esos presentes (siempre hay sorpresas para todos). En esta ocasión, como nuestra hija ya es adolescente, se aprovechó para comprar cosas que necesitamos (para ella fue, principalmente, ropa).

Los Reyes Magos, por el contrario, en nuestra tradición familiar, son pobres. No traen muchos regalos, son detalles, pero son muy significativos: con mucho amor.

No sólo los niños reciben regalos. Todos dejamos nuestro zapato en el árbol de navidad, junto al nacimiento, y a la mañana siguiente encontramos uno o dos presentes en cada uno. Además, entre todos los zapatos (como un lazo de unión) las puntas señalan a otros dos regalos que son para la familia.

Es una costumbre bonita, personal, que les comparto. Y que como mencioné, también nos ayuda en nuestras finanzas personales.

Así es como mi esposa y yo logramos un buen equilibrio y disfrutamos de estas fechas en familia de una manera muy especial, que para eso trabajamos.

Un abrazo a todos mis lectores este Día de Reyes. Mucha felicidad para todos y muchas sonrisas de sus hijos. Es el mejor regalo que un padre puede tener.