El tamaño de nuestro fondo para emergencias no es un asunto menor. Si es muy pequeño corremos el riesgo de que sea insuficiente, pero si es demasiado grande estaremos dejando dinero ocioso que podríamos estar invirtiendo para alcanzar nuestras metas financieras.

¿De qué tamaño debe ser nuestro fondo para emergencias?

Hay muchas reglas de dedo que nos tratan de decir, de una manera sencilla, de qué tamaño debe ser nuestro fondo para emergencias.

Muchos expertos en Finanzas Personales señalan que un buen fondo para emergencias idealmente debe comprender entre 3 y 6 meses de nuestro ingreso mensual. Otros piensan que es mejor que sea entre 9 y 12 meses.

Cuando veo este tipo de reglas siempre me pongo a pensar ¿Por qué esta divergencia de criterios? ¿Por qué 3 ó 9 meses? ¿Por qué no 7 meses y medio?

El Fondo de Emergencias para ti

Como siempre he dicho, las finanzas personales son eso: personales. Por lo tanto el tamaño ideal del fondo de emergencias para ti debe estar basado en tu propia situación y en tus necesidades.

No es lo mismo una persona que tiene un empleo estable, vive sola y no tiene deudas, que un contratista independiente que no tiene ingresos fijos, pero tiene tres hijos en escuela privada, paga hipoteca y además mantiene un saldo deudor en sus tarjetas de crédito. Ambos necesitan un fondo de emergencias de tamaño muy distinto.

Fondo para Emergencias para personas con empleo formal

Las personas que tienen un trabajo fijo en una empresa estable, pueden pensar que en caso de pérdida de empleo recibirán una liquidación equivalente a tres meses de salario integrado, más 20 días naturales por año trabajado. Este es un colchón que permite tener tranquilidad para buscar otro empleo, aunque en México debemos admitir que no es fácil encontrar otro trabajo de manera rápida y que pague un salario similar. Por eso necesitamos que nuestro fondo para emergencias nos pueda servir también como un colchón adicional en este caso.

Si uno está acostumbrado a pagar el saldo completo de su tarjeta de crédito cada mes y no tiene deudas de consumo duradero, quizá sea suficiente mantener un fondo para emergencias de por lo menos el equivalente a entre 1 y tres meses de gasto: un monto que nos haga sentirnos cómodos para enfrentar cualquier situación extrema.

A mí me gusta manejar tres meses, ya que pienso que si perdiese mi trabajo, recibiría mi liquidación que me “compra” un margen de maniobra de por lo menos tres meses. Mi fondo de emergencias me daría otros tres meses adicionales que podría utilizar en caso necesario.

Otra manera de pensar es que el tamaño del fondo de emergencias debe ser un monto suficiente que nos permita pagar el deducible y coaseguro de nuestro seguro de gastos médicos mayores, un monto adicional para cualquier diferencia en honorarios médicos o gastos no cubiertos que pueda generarse y además quede suficiente todavía para pagar el deducible del seguro de nuestro automóvil.

Si uno tiene deudas de consumo, entonces su situación es más delicada ya que la prioridad debería ser atacar estas deudas antes de destinar demasiado dinero a construir un fondo para emergencias. En este sentido valdría la pena seguir el consejo de Dave Ramsey: tener un mini-fondo para emergencias de 10,000 pesos que pueden servirnos para manejar situaciones pequeñas sin necesidad de incrementar nuestras deudas. Una vez que terminemos de pagarlas entonces debemos pensar en incrementar nuestro fondo de emergencias a un tamaño mayor que nos permita manejar situaciones difíciles sin tener que recurrir – nuevamente – a endeudarnos.

Fondo para Emergencias para profesionistas independientes o comisionistas

Pero los profesionistas independientes, que tienen ingresos por honorarios, no reciben una liquidación en caso de perder a alguno de sus clientes. Entonces no tienen ningún colchón mientras pueden sustituir esa fuente de ingresos.

Por otro lado, dependiendo del tipo de trabajo pueden haber épocas de crisis durante las cuales pasen varios meses sin percibir ingresos significativos. Por ello, desde mi punto de vista, los profesionistas independientes deberían pensar en tener un fondo para emergencias de por lo menos el equivalente a 6 meses de su gasto mensual corriente, si no es que más.

En esta situación se debe pensar en tener un colchón de por lo menos tres meses de gasto familiar corriente, que permita sortear una pérdida súbita de ingresos durante este tiempo. Pero es perfectamente posible tener una situación de urgencia justo en el momento en el que uno pierde su ingreso, por eso esos tres meses no son suficientes. Se puede pensar en adición mantener un dinero equivalente a los deducibles de nuestros seguros, tal como describimos antes.

¿De qué tamaño es tu fondo para emergencias?