Omar me hace una pregunta que quiero compartir porque tiene que ver con cómo convertir tu ahorro en inversión.

Él nos comenta: Yo tengo el hábito de ahorrar pero quiero ir más allá. Tengo la idea de que mi dinero se multiplique pero no sé qué pasos dar o cuáles son los principios para hacerlo. No sé por dónde empezar. He escuchado mucho la frase: “haz que tu dinero trabaje para ti”, suena muy bien pero en realidad tengo mucha ignorancia al respecto y ni siquiera comprendo en su totalidad el significado de la frase. Les agradecería mucho su consejo.

Omar, te felicito por tener el hábito del ahorro. Con eso tienes más de la mitad del camino recorrido, y estás en ventaja con respecto a muchas personas que no logran hacerlo. Ahora, como bien lo dices, hay que proteger ese ahorro de la inflación y hacer que se vaya incrementando con el tiempo, es decir: hay que convertir tu ahorro en inversión o bien, como dice la frase: poner ese dinero a trabajar.

Esto se logra de muchas maneras, desde utilizarlo para poner un negocio hasta invertirlo en instrumentos financieros que nos den rendimientos competitivos.

¿Cómo convertir tu ahorro en inversión?

La primera regla siempre, es tener bien claro cuál es tu objetivo de inversión. Es decir, en qué planeas usar ese dinero. ¿Lo tienes guardado para imprevistos? ¿Piensas, en el futuro, reunir más y poner un negocio? ¿Lo quieres para pagar el enganche de una casa? ¿Para tener un retiro digno?

Esto es verdaderamente esencial, porque una vez que conoces esto, tienes una buena idea de en cuánto tiempo vas a necesitar tu dinero. Es muy distinto convertir tu ahorro en inversión para el corto plazo, como por ejemplo, cuando crees que podrías necesitar ese dinero de manera inmediata en caso de un imprevisto, que hacerlo para plazos largos, como por ejemplo tu retiro.

Cuando el dinero se invierte en un horizonte de corto plazo, se necesita hacerlo en instrumentos que den liquidez (significa que puedes disponer de tu dinero casi inmediatamente) y que tengan poca volatilidad (es decir, que tu dinero crezca de manera constante y el valor de tu inversión no suba o baje diariamente). Y es imperativo, que estos instrumentos te paguen más que la inflación.

En cambio, cuando el dinero se invierte para plazos largos, no se requiere tener disponibilidad inmediata, por lo cual la liquidez no es tan importante. Además, convertir tu ahorro en inversión de largo plazo te da la oportunidad de  invertir en instrumentos que en el muy largo plazo sabemos que van a subir y que nos van a dar un mejor rendimiento (por ejemplo, en la Bolsa de Valores), aunque sean instrumentos que en el corto plazo tengan mucha volatilidad.

Desde mi punto de vista, los instrumentos ideales para convertir tu ahorro en inversión son las sociedades de inversión, ya que se puede hacer un portafolio diversificado que esté en línea con tus objetivos y tu tolerancia al riesgo.

En el primer caso (recursos de corto plazo), tienes que buscar tener liquidez: concentrar tu portafolio en fondos de inversión que inviertan a corto plazo, que en su mayoría tengan liquidez diaria y paguen rendimientos competitivos. Hay muchas. En general, se puede invertir en ellas desde 10,000 pesos.

En el segundo caso, aunque se puede invertir a partir del mismo monto, se vuelve un poco más sofisticado, ya que lo ideal es hacer un portafolio de inversión de acuerdo con tu conocimiento del mercado y tolerancia al riesgo (a esa volatilidad de la que hablamos).

Para saber más de este mercado y de cómo convertir tu ahorro en inversión te recomiendo el suplemento “Fondos de Inversión” que se publica en el Periódico El Economista, el quinto día hábil de cada mes. Ahí encontrarás mucha información al respecto incluyendo el teléfono de algunas operadoras o bien distribuidoras de sociedades de inversión.

Te invito a que dejes tus comentarios abajo si te quedan dudas sobre cómo convertir tu ahorro en inversión.