El flujo neto de efectivo es un concepto básico de las finanzas personales, y sin embargo pocos autores hablan de él. Es una herramienta que nos dice muchísimo de nosotros mismos.

Es más, muchas veces es relativamente sencillo diagnosticar la situación financiera de una persona – o de una familia – simplemente por ver su flujo neto de efectivo en el transcurso de un mes, o de un año.

¿Qué es el flujo neto de efectivo?

El flujo neto de efectivo es un término de contabilidad que describe los movimientos de efectivo (ingresos y gastos) en un periodo determinado.

Por ejemplo, si en un mes tus ingresos son de 20,000 pesos y gastas 18,000 pesos, tienes un flujo neto de efectivo positivo de 2,000 pesos. Es decir, estás gastando menos de lo que ganas pero también estás incrementando cada mes tu patrimonio.

Pero si tus gastos – siguiendo el mismo ejemplo – fueran de 23,000 pesos, significa que tienes un flujo neto de efectivo negativo de 3,000 pesos. En otras palabras, cada mes estás “quemando” tu patrimonio. Estás gastando más de lo que ganas y todos sabemos que a la larga eso no es sostenible.

¿Cómo incrementar tu flujo neto de efectivo?

Una de las cosas que más impacta nuestro flujo neto de efectivo son los gastos recurrentes. Las facturas que llegan cada mes como la renta, la TV de pago, el celular, entre otros.

Pero también – y en muchos casos es el aspecto más importante – la mensualidad de nuestros créditos. Desde la hipoteca hasta el pago mínimo de las tarjetas de crédito.

Por ejemplo: pensemos en una pareja que tiene ingresos por $ 30,000 al mes, después de impuestos. Hoy tienen un flujo neto de efectivo positivo de $ 500 pesos al mes.

Pero algunos de sus gastos son:

  • Hipoteca: $ 10,000
  • Pago Mínimo de Tarjetas de Crédito: $ 6,000
  • Mensualidad del Coche: $ 5,000
  • Celulares: $ 1,500
  • TV Satelital: $ 700

Entre otros. Desde luego, el hecho de que tengan un flujo neto de efectivo positivo es algo bueno ya que gastan menos de lo que ganan. Pero no les alcanza para establecer un fondo para emergencias, y desde luego no pueden ahorrar para su retiro. Sus compromisos no se los permiten.

En cambio, si se esfuerzan por pagar todas sus tarjetas de crédito – poco a poco desde luego – podrían incrementar su flujo neto de efectivo en $ 6,000 pesos. El 20% de sus ingresos, monto más que suficiente para poder destinar a distintas metas financieras.

Es por ello que siempre he aconsejado que antes de enfocarse en otras metas, uno debe primero atacar sus deudas. Esta es la ruta más directa para incrementar el flujo neto de efectivo de la familia.

Por esta misma razón siempre sugiero a la gente que no busque un crédito hipotecario demasiado “apretado” – porque es un compromiso a muy largo plazo. De la misma manera si uno renta, es importante tratar de pagar lo menos posible, porque es uno de los rubros que más impactan nuestro flujo neto de efectivo. Desde luego, esto no quiere decir llegar a extremos y vivir en lugares inadecuados con tal de no gastar. Todo en equilibrio.

¿Por qué es importante cuidar nuestro flujo neto de efectivo?

Tener un flujo de neto efectivo amplio nos da muchísima libertad y tranquilidad, sobre todo ante lo cambiante que es el mundo. Nos da mucho margen de maniobra.

Pensemos por ejemplo en una pérdida de empleo. La pareja que mencioné anteriormente se las vería “negras” ya que aún cuando su flujo neto de efectivo era positivo, sus compromisos son amplios y una pérdida súbita de ingresos los podría poner en una posición muy apretada. Aún si reciben indemnización legal.

En cambio si esa misma pareja no tuviera deudas con tarjeta de crédito ni tampoco el préstamo automotriz, podrían manejar esa situación de una manera mucho más holgada.

En otras palabras, un flujo neto de efectivo positivo y constante nos da flexibilidad, nos permite adaptarnos de mejor manera a distintas circunstancias.

Por eso antes de pensar en comprar una nueva pantalla plana a 18 meses sin intereses piensa cómo ese compromiso – aún cuando es “sin intereses” – impacta tu flujo neto de efectivo. Piensa si ello te acerca o te aleja de tus metas financieras: de aquello que realmente quieres lograr en la vida.

No hay decisión correcta, porque cada persona tiene una situación diferente. Cualquiera que sea la tuya, será una decisión informada. De eso se tratan las finanzas personales.

¿Tu flujo neto de efectivo está bajo control?