consejos para utilizar credito

El Crédito expresado como una planta

Este post está dedicado a @avrylgonzlz, científica de profesión, quien decidió tomar un crédito bancario por primera vez y me pidió consejos para poder salir de esa deuda lo antes posible o para no quedarse muy justa con el dinero.

Quiero comenzar este post con una primera reflexión, antes de entrar específicamente a contestar lo que se me pregunta. Y es acerca de la conveniencia o no de tomar un crédito.

Obviamente hay momentos en los que un crédito es nuestra única opción (lo cual a su vez podría ser consecuencia de una mala planeación, siempre hay que pensar qué pudimos haber hecho diferente), pero la gran mayoría de las veces no es así. 

Por el contrario, muchas veces tomamos un crédito para comprar algún bien que no podemos pagar de contado, o para financiar alguna actividad (por ejemplo: una remodelación necesaria en nuestro hogar).

Es ahí donde más debemos prestar atención, ya que ahí suelen comenzar los problemas financieros para muchas personas. Antes de decidir obtener un préstamo debemos asegurarnos que realmente lo necesitamos y que lo podremos pagar. Y debemos comparar para garantizar que las condiciones que nos está dando el banco o la entidad financiera son razonables (es decir: competitivas en el mercado) y no es un crédito demasiado caro. Y debemos comprender la forma como se calculan los intereses (choquemos que siempre sean sobre saldos insolutos).

Una vez dicho esto, es importante que la mensualidad de un crédito es un gasto fijo que tenemos que incorporar a nuestro presupuesto (suponiendo que el crédito es también a tasa fija). Es decir: parte de nuestro gasto mensual está comprometido a pagarlo.

Esto significa que ese monto no lo tendremos disponible para comprar otras cosas. Por ello los financieros decimos que un crédito afecta nuestra liquidez, o nuestro flujo de efectivo disponible.

Por lo cual, el que uno no vaya a quedarse muy justo con el dinero es algo que se tiene que pensar antes de tomarlo: antes de comprometerse a pagarlo. No después.

Ahora bien ¿cómo podemos salir de él lo antes posible? Muy sencillo: haciendo pagos adicionales cuando podamos, o bien pagando un poco más de nuestra mensualidad (si es que el banco lo permite, por eso hay que checar las condiciones del crédito que vamos a tomar antes de firmar).

Claro, esto funciona cuando los intereses se cobran sobre los saldos insolutos, es decir, sobre lo que debemos.

Imaginemos, a manera de ejemplo, que nuestra deuda es por 50,000 pesos, a una tasa de interés anual del 15% y que nuestra mensualidad es de 2,000 pesos.

En un caso así, los intereses se calculan de la siguiente forma:

Es decir:

  1. El saldo insoluto se multiplica por la tasa de interés anual (15%) para calcular los intereses anuales.
  2. Para obtener los intereses mensuales, tomamos los anuales, los dividimos entre 365 (obtenemos el interés de 1 día) y los multiplicamos por el número de días del mes. En el ejemplo lo hicimos un poquito diferente: simplemente dividimos los intereses anuales entre 12 (obtenemos el interés “promedio” de 1 mes).

La gran duda ¿me conviene hacer pagos adicionales? ¿no me conviene mejor invertirlo?

Para seguir con el mismo ejemplo, un crédito con esas características lo terminaríamos de pagar completamente en 31 meses. Y terminaríamos pagando en total, 12,549 pesos de intereses (incluyendo el IVA de los intereses). Pueden ver los cálculos aquí: Ejemplo Crédito e Inversión, en la primera pestaña.

Ahora bien: ¿Qué pasa si en lugar de pagar 2,000 pesos podemos pagar 3,000 pesos cada mes?

En este caso, el crédito lo terminaríamos de pagar en 20 meses y en total habríamos pagado 7,652 pesos de intereses incluyendo su IVA. Los cálculos completos se encuentran en: Ejemplo Crédito e Inversión, en la segunda pestaña.

Un ahorro de 4,897 pesos en intereses (que es bastante considerable).

Ahora ¿por qué conviene, en general, hacer pagos anticipados a un crédito en lugar de invertir este dinero?

Pues hay dos razones:

Razón 1.

La tasa de interés que podemos obtener al invertir nuestro dinero es mucho menor a la tasa de interés que tenemos que pagar por una deuda.

Por ello, el monto que nos ahorramos en intereses, por hacer un pago mayor, es mucho más grande que la ganancia que podríamos obtener si invertimos nuestro dinero.

Para que lo veamos gráficamente, si en lugar de pagar 1,000 pesos más de mensualidad, los invertimos durante 20 meses a una tasa de interés alta (voy a verme generoso) del 6% anual, ganaríamos un total de 1,084 pesos de intereses. Podemos verlo aquí: Ejemplo Crédito e Inversión, en la tercera pestaña.

Comparemos esto con los 4,897 que nos ahorramos al hacer pagos adicionales. No es necesario ser un gurú financiero para saber qué es lo que nos conviene más.

Razón 2.

Al pagar más rápido nuestro crédito, nos ahorramos muchos meses y por lo tanto “liberamos” nuestro flujo de efectivo más rápido. Es decir: en cuanto paguemos el crédito tenemos automáticamente dinero adicional para destinar al ahorro o a la consecución de nuestras metas financieras. Ya no tenemos que pagar esos 2,000 o 3,000 pesos: podemos usarlos para otras cosas (como por ejemplo, ahorrar para alguna de nuestras metas).

Antes de terminar quiero animar a todos ustedes, mis lectores, a abrir el archivo con los ejemplos y ver que los cálculos son muy sencillos: unas cuantas sumas y multiplicaciones. Antes de abrir un crédito o de invertir nuestro dinero, podemos ver fácilmente cómo se comportaría haciendo una hoja de cálculo sencilla como la anexa. Y esto nos puede ayudar a entenderlo mucho mejor, y a tomar mejores decisiones con respecto de nuestro dinero.