@BriseoJoel me hizo las siguientes preguntas en Twitter sobre comprar seguros:

Me parecen excelentes cuestionamientos y por eso decidí hacer este post para compartir con él y con todos ustedes mis reflexiones.

Comprar seguros sólo si los necesitas

Es cierto: comprar seguros cuesta dinero, como cualquier otra cosa. Comer en un buen restaurante cuesta dinero pero hay gente que lo paga porque lo disfruta. Una pantalla plana cuesta dinero. Y hay quien tiene varias en su casa.

Desde mi punto de vista, no debemos comprar seguros a ciegas, ni tampoco proteger cualquier cosa. Debemos comprar seguros sólo si los necesitamos.

Entonces vayamos por partes.

¿Cuál es nuestra posesión más importante?

Desde mi punto de vista es nuestra capacidad de generar ingresos.

Si ya no podemos trabajar ¿De qué vamos a vivir?

Si tenemos dependientes económicos y les llegamos a faltar ¿De qué van a vivir?

Un buen seguro de vida nos ayuda a cubrir ambos escenarios. Puede protegernos contra una incapacidad total y permanente, que nos impida seguir trabajando. Y puede proteger a nuestros dependientes económicos en caso de que de manera repentina lleguemos a faltar.

En este sentido, yo pienso que sí es importante tener un buen seguro de vida. Aquí debemos tomar en cuenta que los hay de muchos tipos – algunos nos regresan las primas pagadas, otros tienen un componente de ahorro, y varios únicamente nos ofrecen protección pero no nos generan ningún otro tipo de beneficios. El costo desde luego es muy diferente. ¿Cuál es el mejor? Depende mucho de nuestras necesidades – analizarlas va mucho más allá del alcance de este post.

¿Cuál es el bien más valioso que tenemos?

Para mucha gente, sin duda alguna es su casa.

¿Te imaginas quedarte sin un lugar donde vivir? Yo he sido testigo de ello: yo vi cómo a raíz del Terremoto de 1985 en la Ciudad de México, mucha gente perdió todo lo que tenía.

Curiosamente en México, la gente prefiere asegurar su coche que su casa. Claro: es mucho más probable que alguien pueda robarse el coche, o que uno pueda sufrir un accidente. Pero las consecuencias económicas son mucho peores si llegásemos a perder el lugar donde vivimos. Precisamente porque la probabilidad de ocurrencia es mucho menor, el seguro de casa suele ser mucho más económico que el del coche.

No olvidemos nuestras responsabilidades legales

Si nosotros causamos un accidente o un daño a alguien más, somos responsables de resarcir el daño (además de otras posibles consecuencias que debemos enfrentar). Si no nos alcanza para el seguro del coche, por lo menos debemos adquirir la cobertura de daños a terceros. Porque esa responsabilidad puede ser mucho mayor que el propio valor de nuestro vehículo. En el Distrito Federal si a consecuencia de un desafortunado accidente una persona fallece por culpa nuestra, debemos indemnizar a sus familiares alrededor de cuatro millones de pesos. ¿Te imaginas un caso en donde haya varios heridos?

Comprar seguros es simplemente una manera de proteger nuestro patrimonio ante este tipo de situaciones que pueden causarnos un daño económico muy importante. Claro: si no tienes coche entonces no hay necesidad de comprar un seguro de automóvil. Si el lugar donde vives no es tuyo sino rentado, no tienes que asegurar esa vivienda, sin embargo sí debes cubrir tus responsabilidades como arrendatario. Hay seguros para ello, que son extremadamente baratos y no representan un costo significativo.

Si tienes familia que dependa económicamente de ti, un seguro de vida no sólo es esencial: es un acto de amor. Si no la tienes, de todas maneras deberías considerarlo en caso de una invalidez que te impida seguir trabajando y generando ingresos que te permitan vivir.

¿Qué seguros no debes comprar?

Hay muchos seguros que te ofrecen coberturas muy pequeñas. Por ejemplo aquél que te indemniza si te asaltan al salir del cajero automático. No quiere decir que no sirvan: también te protegen.

Pero si te llegar a suceder un evento de este tipo, la pérdida económica no puede compararse con aquella que sufrirías en caso de una invalidez, o si le causas daños a alguien más que debas reparar.

Al comprar seguros debes pensar en ello. Protégete de lo verdaderamente importante. Si al final tienes un excedente, ya podrás decidir si vale la pena comprar seguros para eventos más pequeños.

¿Debes comprar seguros de distinto tipo? ¿Por qué sí o por qué no?