Guillermo me comenta que leyó mi artículo en el Economista relacionado con las minusvalías en las Afores. Pregunta cómo cobran ahora las Afores su comisión. Me dice que primero estaba con Inbursa que no cobraba sobre aportaciones, sólo sobre saldo. Pero se dió cuenta que aún cobrando sobre el saldo, ya quitando la inflación, eran comisiones más altas en sus aportaciones voluntarias que con Banamex, que sólo cobraba sobre aportaciones.

Su pregunta es porqué si hay minusvalía siguen cobrando comisión. ¿No debería ser sobre rendimientos logrados?

Comisiones en las Afores

Yo coincido con Guillermo que la comisión que cobran los gestores de fondos de inversión (no sólo los de las Afores, sino también las que cobran Aseguradoras, Operadoras de Fondos de Inversión, Asesores Independientes y Casas de Bolsa) deberían estar basadas en cierta medida sobre el desempeño que logre el administrador, y no sobre el valor del portafolio administrado (lo que en Afores se llama comisión sobre saldo, que es el esquema que hoy en día se tiene por Ley).

Sin embargo, esto a nivel mundial no es así. Por lo general, en el mundo estas instituciones cobran comisiones que oscilan entre el 0.5% y el 3% anual sobre el promedio de los activos administrados (en México la regulación en materia de Sociedades de Inversión ha permitido a las operadoras cobrar hasta el 5% anual). Y en otros países, además de la comisión descrita anteriormente, también existe un bono al administrador del fondo si se excedieron las expectativas de rendimiento (por ejemplo si el fondo le ganó a su benchmark por mucho).

Si hablamos de Fondos de Inversión (las Siefores lo son, aunque tienen su regulación específica), realmente en México nadie se ocupa de ver cuál es la comisión que cobran. También es pública y puede ser consultada fácilmente por cualquier interesado, pero pocos lo hacemos. Dado que esta comisión ya está incluida en el precio de los títulos de la sociedad de inversión, y por lo tanto en los rendimientos, muchas personas sólo se fijan en esto último. Yo siempre he pensado que también es importante conocer la comisión, particularmente yo la reviso para los fondos en los que invierto. La razón: porque al final impacta en los rendimientos que recibimos (si la comisión hubiese sido menor hubiéramos ganado más). Creo simplemente que es importante tener conocimiento de causa: yo no tengo ningún problema en pagar la comisión siempre que el fondo sea bueno y su administrador genere rendimientos consistentes.

En el caso de los fondos de inversión, aquellos que son similares compiten entre sí, por lo que a las operadoras les conviene cobrar una comisión que sea comparable al resto del mercado, y también le conviene que su fondo genere rendimientos competitivos, con el fin de retener a los inversionistas actuales, y atraer a más inversionistas. Como la comisión es un porcentaje de los activos administrados, mientras mejor rendimiento se genere y más inversionistas entren, crecerán más los activos y por lo tanto el ingreso para la operadora.

Por lo tanto, sí hay un incentivo para que las operadoras busquen mejores rendimientos a través de estos esquemas, si quieren que sus ingresos crezcan con el tiempo.

Sin embargo, en el caso de las Siefores, esto no es tan cierto. Una de las ventajas que tiene este sistema es que las comisiones en las Afores son totalmente transparentes: en las tablas comparativas de rendimiento que publica la CONSAR y que las Afores deben mostrarnos, se puede ver el rendimiento antes de comisión, la comisión y el rendimiento después de la misma. Esto nos brinda mayor información para elegir, definitivamente.

No obstante, la forma como invierten las Siefores y la calidad de la información al respecto, no es tan transparente y fácil de comparar. Las Siefores tienen reglas de inversión donde se les establecen porcentajes máximos y mínimos por tipo de instrumento, pero al final es un portafolio que unilateralmente la CONSAR ha determinado de acuerdo a ciertos grupos de edad.

Al ser portafolios compuestos por distintos instrumentos, es más difícil comparar el desempeño y sobre todo ver quién puede ser, en el largo plazo, el administrador más consistente. Sería posible hacerlo, si la CONSAR creara un benchmark con el cual comparar los rendimientos de cada SIEFORE, con el fin de ver quién le está ganando a ese benchmark en diferentes plazos (comparativos de desempeño de SIEFORES contra su benchmark en los últimos 12 meses, 1 año, 2 años, 3 años, 5 años, y más – no sólo de los últimos 36 meses como ahora sucede).

También sería importante que la CONSAR creara indicadores de riesgo asociados a las SIEFORES que los trabajadores pudiéramos leer e interpretar de manera sencilla (por ejemplo el famoso VAR pero simplificado y explicado). Pero sobre todo, se requiere que la autoridad pudiera alertar si las minusvalías han sido consecuencias de una deficiente estrategia de inversión (no sólo de la volatilidad inherente al mercado), y entonces actuar en consecuencia.

Si una Afore no genera buenos rendimientos, la teoría es que perdería clientes. Pero la realidad en México es que muy poca gente sabe incluso en qué Afore tiene su cuenta individual y menos son los que siguen con cierta frecuencia su saldo y el desempeño de las distintas Siefores. Por lo que en un país como el nuestro, es fácil que ciertas administradoras, sobre todo las que tienen más participación de mercado, entren a una zona de confort, porque saben que de todos modos no perderían muchas cuentas. No estoy diciendo que lo hagan, pero puede pasar. No les conviene caer demasiado en la tabla de rendimientos, desde luego, por reputación y porque les sería más difícil generar nuevos afiliados. Sin embargo, no hay un verdadero incentivo por ser el mejor, ni un verdadero castigo por ser una administradora que administre el dinero de forma mediocre.

Por otro lado, no hay visión de largo plazo. Cuando inició el sistema, Banamex prometía a su clientela que siempre generarían rendimientos mayores que la comisión. Pero luego cambiaron su esquema de comisiones, y esto desapareció.

Las comisiones en las Afores deben servir para cubrir sus gastos de operación. Estos costos se dan independientemente de si hay altas o bajas en el mercado, los cuales en muchas ocasiones no tienen nada que ver con una mala administración: sólo con las condiciones del mercado. En un fondo que invierta solamente en Bolsa, y ésta baje todo el año, no tendrían ingreso alguno (con independencia de que a lo mejor ese fondo se desempeñó mejor que el mercado). Ese es el argumento que las instituciones tienen para mantener el esquema de cobro como porcentaje de los activos administrados. Sin embargo, yo creo que debería haber por lo menos una parte de las comisiones de las Afores relacionada con el rendimiento obtenido y el desempeño del administrador del portafolio, como se hace en otros países.

En aras de hacer las cosas más sencillas, mucha información no está disponible, lo cual termina por perjudicar al sistema. En mi Estado de Cuenta, por ejemplo, no puedo ver el precio de las acciones de la SIEFORE en la cual está mi dinero, ni cuántos títulos tengo. Creo que esto es un error grave. No hay información clara y transparente acerca de la evolución del portafolio, por ejemplo. Tampoco de cómo ha ido creciendo mi dinero con el tiempo (sólo sé que este semestre tuve minusvalías, como todos).

Sería mucho mejor, que se autorizaran Siefores con características distintas, de tal manera que sea el trabajador quien armara su propio portafolio. Y que, como hoy sucede con las distribuidoras de sociedades de inversión, uno pudiera invertir en la Siefores que mejor le parezca, independientemente de si es operada por otra administradora. La autoridad no quiere hacer esto por la falta de cultura financiera en nuestro país: no quieren darle a los trabajadores el poder de decidir cómo se invierte nuestro dinero, porque piensan que podríamos adquirir riesgos innecesarios. Sin embargo, esto atenta con la libertad de decidir. Tenemos forzosamente que estar sujetos a portafolios determinados por la autoridad, que son innecesariamente conservadores desde mi punto de vista. Se puede uno cambiar a una Siefore de menor riesgo, pero nunca a una que sea más agresiva.

¿Cómo piensas que deberían cobrarse las comisiones en las Afores?