Hace poco me dí cuenta que las cajas de ahorro son clave para lograr la inclusión financiera en México.

El pasado 20 de octubre de este 2012 tuve el honor de participar como panelista en la Convención de la Federación UNISAP en Puerto Vallarta, Jal. Para quien no lo sabe, UNISAP es una de las mayores agrupaciones de cajas de ahorro en México, organismo integrador autorizado por la CNBV.

Fue una experiencia maravillosa no sólo por la calidad humana de los participantes sino por lo que ellos me enseñaron sobre la viabilidad del modelo del Capital Colectivo, que sin duda es una forma de construir una sociedad mejor y más justa. Participar en este evento me abrió perspectivas diferentes: me aportó y me enseñó muchísimo. Lo cual agradezco enormemente.

Para mi ponencia, hice un poco de investigación acerca de las cajas de ahorro y el enorme éxito de este modelo en países como Canadá o Alemania, donde manejan más activos que los propios bancos (mucho más). Pero no sabía mucho acerca de cómo funcionan las empresas de Capital Colectivo, tema del cual se habló bastante ya que 2012 es el Año Internacional de las Cooperativas. Escuchar las experiencias de viva voz, los casos de éxito y sobre todo las conversaciones con muchas de las personas que me invitaron y me hicieron el favor de escucharme, me dieron, simplemente, otra visión.

También aprendí mucho de los retos que enfrentan este tipo de empresas y la discriminación a la cual están sujetas por parte del Gobierno y de la Banca. Por ejemplo, me tocó compartir panel con Lic. Salvador Torres Cisneros, Presidente de la Cooperativa Pascual (la empresa que hace los Boing y las chaparritas) quien además de hablar del modelo cooperativista, mencionó muchos retos que tienen que enfrentar. Por ejemplo: para obtener créditos tienen que salir al extranjero, ya que ningún banco en México les presta. Además compartió parte de la historia de esa Cooperativa y la manera como han logrado salir adelante como empresa. Admirable de verdad.

Mi Exposición en la Convención UNISAP – Para las Cajas de Ahorro

En mi caso, hablé sobre las tendencias de los usuarios de servicios financieros en México, y aproveché para transmitir las debilidades del sector financiero que pueden significar un nicho de oportunidad interesante para las Sociedades de Ahorro y Préstamo.

Y es que, curiosamente, las cajas de ahorro pueden ser, desde mi punto de vista, el elemento detonador de la inclusión financiera en México.

Como muchos de mis lectores saben, he criticado muchas veces los esquemas de inclusión financiera que han promovido las autoridades mexicanas. Principalmente, porque desde mi punto de vista, no reflejan la realidad nacional.

Estas estrategias han girado en torno a dos grandes ejes:

  • Masificación de medios de pago, lo cual se ha pretendido lograr con las “Cuentas Básicas” y las “Cuentas Transfer” ligadas a un número celular.
  • Expansión de lugares donde se pueden hacer operaciones bancarias, lo cual se ha querido alcanzar con la promoción de Corresponsalías Bancarias.

El problema es que esto ayuda, pero no resuelve. Para que uno pueda retirar dinero que le envían a través de una Cuenta Transfer, necesita acudir a una sucursal o Corresponsal Bancario. A menos que uno tenga otra cuenta bancaria a la cual transferir. Y si no hay sucursal o corresponsal de Banamex o Inbursa en una zon rural, se vuelve algo complicado (ya que son los dos únicos bancos que ofrecen este tipo de cuentas). Además sólo funciona con Telcel, no con cualquier operador, lo cual limita en mucho la funcionalidad (y perjudica la competencia entre empresas de telefonía, dicho sea de paso). Finalmente, enviar dinero tiene un costo de 1 peso más lo que cuesta enviar un mensaje de texto. Esto lo hace caro.

Los Corresponsales Bancarios ofrecen sin duda cercanía y posibilidad de efectuar operaciones bancarias en muchos lugares, pero a un costo. Muchas operaciones – incluso pagar servicios – tienen un costo que puede ser entre 7 y 10 pesos por operación.

Entonces, estos esquemas pueden funcionar para la gente que ya tiene una cuenta bancaria y que quizá en ciertas ocasiones esté dispuesta a pagar por la conveniencia. Pero no genera que más personas se incorporen al sector financiero formal.

Las sociedades de ahorro y préstamo, por el contrario, tienen una vocación de cercanía con la gente. Muchas son la única alternativa en ciertas comunidades olvidadas por la Banca. Además tienen una visión social: los ahorradores se convierten en socios de estas entidades, y los préstamos solo pueden otorgarse a socios.

Su negocio, a diferencia de los bancos, no es captar los recursos lo más barato posible y prestarlos a la tasa más cara que permita el mercado. Es ofrecer condiciones justas a los socios, en ambos casos. Las cajas de ahorro promueven una relación ganar – ganar para todos: los usuarios (los socios) y también para el modelo de negocio. Aquí no sucede lo que pasa con los bancos: “el banco gana de todas, todas”.

La Experiencia de las Cajas de Ahorro en Otros Países

Como ya mencioné Alemania y Canadá, por ejemplo, dos países de primer mundo, la gente confía más en las cajas de ahorro o uniones de crédito que en los bancos. En conjunto, administran mucho más recursos que los propios bancos. Y son mucho más estables también, por la naturaleza de sus actividades.

En España también fue un modelo muy exitoso. El problema es que en aquél país crecieron tanto que terminaron convirtiéndose en bancos para poder entrar a otros nichos. Lo cual a la vuelta de los años resultó ser fatal.

En cambio ¿Cuánto han costado los diversos rescates bancarios a las personas – los contribuyentes – en el mundo?

La Situación de las Cajas de Ahorro en México

En nuestro país el sector de las cajas de ahorro populares tiene una gran oportunidad para crecer. Desde hace algunos años existe una regulación que las obliga a profesionalizar sus operaciones con metodologías de administración de riesgos y estandarización de procesos. Lo cual es muy positivo para el sector y para el público usuario, ya que ofrece certidumbre.

A finales de este año vence el plazo para que las cajas de ahorro obtengan su certificación y formen parte del sector financiero formal. Quienes no la logren tendrán que ser fusionadas con otras que sí estén certificadas, para poder seguir operando.

Para muchas instituciones, esto ha sido un proceso muy interesante y la gran mayoría está muy consciente del valor que ofrece la regulación, a pesar de que también ha sido complicado porque muchas no contaban con estas metodologías.

Dar certeza a los socios, ahorradores que depositan su dinero en ellas, es fundamental. Lo que más ha dañado a este sector ha sido precisamente la falta de regulación y de supervisión de las autoridades financieras de nuestro país, que en mi opinión, han sido responsables de los fraudes cometidos a ahorradores por empresas fantasmas.

¿Qué hace falta para que las Cajas de Ahorro crezcan como en otros países?

Pues bien: el primer paso es la certificación y la operación de las mismas bajo un esquema regulado. Pero esto debe ir acompañado por una persecución firme de todas aquellas compañías que operen de manera irregular por parte de las autoridades financieras. Y en esto, desafortunadamente, han fallado.

La CNBV y la Condusef se han limitado a señalar en su portal aquellas empresas que están autorizadas. Y de repente emiten “alertas” que en realidad, nadie ve. Pero fuera de esto no se ha hecho nada: siguen realizando sus actividades ilegales como si nada, lo cual daña mucho a la sociedad pero también al sector.

También falta que muchas cajas de ahorro puedan ofrecer otros servicios, como tarjetas de débito o transferencias interbancarias (aunque algunas ya lo hacen). Esto será posible de manera gremial: asociaciones como Federación UNISAP están trabajando para ofrecer una plataforma a todas sus afiliadas que les permita otorgar estos servicios a sus socios.

Finalmente, algo que no debemos olvidar: que el Gobierno Federal incluya a las Cajas de Ahorro como punta de lanza en las estrategias de inclusión financiera.

Les comparto la presentación que fue la base de mi ponencia como panelista: