Ahorrar para los días lluviosos significa contemplar en nuestro presupuesto aquellos gastos que sabemos que vendrán, pero que no ocurren cada mes. Como por ejemplo: la inscripción de los niños a la escuela, la prima anual o trimestral de un seguro, la cuota anual de la tarjeta, el predial o las vacaciones de verano.

La Regla 2 significa no perder estos gastos de vista, y contemplarlos dentro de nuestro presupuesto. Así de sencillo.

Ahorrar Para los Días Lluviosos – Regla que nos permite ver hacia adelante

Entonces, si sabemos que dentro de 5 meses tendremos que pagar la prima de nuestro seguro de gastos médicos, que es de 10,000 pesos, tenemos que incluir dentro de nuestro presupuesto 2,000 pesos mensuales para este rubro. Cuando llegue ese gasto, el dinero estará ahí.

No más sorpresas, no más desbalance del ingreso familiar.

¿Qué sucede si no seguimos la Regla 2 – Ahorrar Para los Días Lluviosos?

Al igual que con la Regla 1, vivimos con la ilusión de que contamos con más dinero que el que realmente tenemos, simplemente porque no tenemos estos gastos programados y siempre nos sorprenden.

Lo cual, a su vez, nos causa estrés y preocupación sobre cómo vamos a sufragarlos, o bien nos llevan a tener que endeudarnos para poder lograrlo.

El cambio de paradigma de la Regla 2

Con la Regla 1 le estamos asignando a cada peso un trabajo, es decir le estamos diciendo al dinero que recibimos qué es lo que debe hacer. Pero esto toma en cuenta sólo una parte de nuestros gastos: aquellos que ocurren cada mes.

La otra parte es lo que nos mete en problemas serios, ya que aunque ocurren con menor frecuencia, suelen ser gastos de monto importante. Son éstos los que nos causan dolores de cabeza.

Entonces, con la Regla 2 – Ahorrar Para los Días Lluviosos, podemos enfrentarlos de una manera que no nos causen desbalance, ya que al incluirlos en nuestro presupuesto logramos partirlos en pedazos mucho más manejables (en un presupuesto mensual). De esta manera cuando llegan, tenemos el dinero disponible en nuestra cuenta bancaria.

De manera intuitiva, podría verse como ir llenando cada mes el sobre para cada uno de estos gastos: uno para el predial, otro para las vacaciones de la familia, otro para el seguro del coche, etc. De tal forma que cuando llegue el momento, dentro de cada sobre estará el dinero suficiente para pagarlos.

De esta manera, viviremos con muchísimo menos estrés. El cambio es realmente impresionante.

En los próximos posts continuaremos hablando sobre las cuatro reglas de YNAB – las cuales se deben aplicar de manera conjunta para que tu presupuesto realmente pueda funcionar. Mientras tanto te invito a que reflexiones y a que compartas  ¿Cómo piensas que ahorrar para los días lluviosos te puede ayudar?