Ahorrar en tandas es una costumbre que desafortunadamente es todavía muy popular en nuestro país.

Por un lado, como todos sabemos, ahorrar es una condición necesaria para formar un patrimonio: si nos gastamos todo y no guardamos nada, no tendremos con qué construirlo. Pero por otro lado, estos mecanismos son desafortunados porque, además de tener riesgos importantes – que no todo el mundo ve – no logran la otra condición necesaria para la formación del patrimonio: invertirlo y lograr un crecimiento real de nuestro dinero en el tiempo.

Ahorrar en Tandas

Las tandas son una costumbre popular sencilla que consiste en juntar a un grupo de personas, quienes al participar adquieren la obligación de aportar una cantidad determinada cada semana, mes o quincena.

Cada periodo el dinero aportado por todos, se sortea entre los participantes. Los ganadores reciben la cantidad total y dejan de participar en los sorteos sucesivos, aunque mantienen su obligación de aportar.

Al final, todos los participantes recibieron su ahorro (salieron sorteados).

La gran ventaja de ahorrar en tandas es que existe la posibilidad de juntar nuestro objetivo de ahorro antes que si lo hiciéramos por separado. Esto significa que también son utilizadas como mecanismo de financiamiento.

Por ejemplo, si quisiéramos juntar 2,000 pesos en 20 semanas, tendríamos que aportar 100 pesos cada semana para lograrlo. Si participamos en una tanda que tenga estas características, hay una muy alta probabilidad de salir sorteado antes – es decir, tener los 2,000 pesos antes.

Los Riesgos de Ahorrar en Tandas

El gran problema de ahorrar en tandas es que al ser informal, las personas que ya salieron sorteadas pueden dejar de aportar, en perjuicio de los demás. Este es un gran riesgo, que pocos toman en cuenta pero que sucede con mucha frecuencia.

Además, ahorrar en tandas implica que una persona (por lo general quien la organiza) reúne las aportaciones de todos. Siempre está el riesgo de que el dinero “desaparezca” del cajón, o que al salir sorteado y llevarnos el efectivo alguien nos asalte. Por no decir los problemas de confianza que podrían generarse.

Es decir: ahorrar en tandas es participar en un mecanismo no regulado.

Podríamos considerar también que ahorrar en tandas no pone nuestro dinero a trabajar, es decir, no genera rendimientos. Sin embargo, hoy en día esto es lo menos importante, me parece. La razón: ahorrar en tandas es un mecanismo de corto plazo y que además maneja aportaciones relativamente pequeñas. Los rendimientos que podríamos obtener en el sector financiero formal por un ahorro de este tipo es tan pequeño que no vale la pena tomarse en cuenta (con la inflación y tasas de interés actuales).

¿Qué opinas de ahorrar en tandas?