Diciembre es el mes en el que todos los asalariados reciben dinero extra. Aprovechar el aguinaldo por lo tanto es una obligación con nosotros mismos.

Muchas personas esperan este ingreso con anhelo, ya que esta compensación les representa un poco de oxígeno, que les permite salir a flote en un entorno económico tan difícil como el que priva en nuestro país. Otras esperan, con este dinero, tener una buena cena de navidad con la familia y, si sobra, brindar alegría a los hijos a través de los anhelados regalos. Ambas son formas válidas de aprovechar el aguinaldo.

En esta época del año, también hay un tremendo bombardeo publicitario de distintos comercios que nos invitan a gastar todo este dinero, y adquirir además nuevas deudas con la promesa de que uno podrá pagarlas “a 12 meses sin intereses”.  Algunos bancos, por otro lado, empiezan a promover sus “inversiones navideñas”, muchas de las cuales pagan tasas realmente ridículas, muy inferiores a la inflación, que en lugar de sumar terminan por restarle poder adquisitivo a nuestro dinero.

Es decir, abundan los lugares y las formas que existen para que desperdiciemos ese dinero.

A continuación algunas ideas que nos permiten aprovechar el aguinaldo mejor, en beneficio de nuestras Finanzas Personales.

5 Consejos para Aprovechar El Aguinaldo

1.
Saldar o disminuir deudas. Cuando adelantamos mensualidades en nuestro crédito hipotecario, o pagamos alguna tarjeta de crédito, esto nos permite reducir sustancialmente los intereses que se generen en el futuro, generando de esta manera un beneficio importante en nuestro patrimonio y en nuestro plan financiero a largo plazo. Esa es una gran forma de aprovechar el aguinaldo.

Por otro lado, para clientes que hoy en día lamentablemente se han retrasado en sus pagos, el aguinaldo puede ser una buena oportunidad (dependiendo del caso) para acercarse a su banco y llegar a un acuerdo que sea conveniente a ambas partes, buscando que se reduzcan o cancelen los intereses y cargos moratorios, si es que podemos ofrecer un pago total.

2.
Realizar alguna de sus nuestras metas de corto o mediano plazo (alguna compra grande planeada). Una de las mayores satisfacciones que puede tener un individuo, y sin duda la mejor recompensa de llevar nuestras finanzas personales en orden, es ver nuestras metas realizadas. Cuando una persona planea aprovechar el aguinaldo para realizar reparaciones en su hogar o completar el monto requerido para hacer una compra mayor, es importante hacerlo.

Sin embargo, en este caso es importante no endeudarse con el resto de los compromisos navideños, o hacerlo de una manera inteligente, que no implique un deterioro de nuestra posición financiera en el futuro.

3.
Iniciar o complementar nuestro fondo para emergencias. Como hemos comentado en varias ocasiones, un fondo para emergencias es una herramienta indispensable para lograr tranquilidad financiera. Son recursos que podemos disponer en caso de un “día lluvioso”, como coloquialmente se le llama. Un fondo para emergencias nos da estabilidad cuando ocurre algún imprevisto, como una enfermedad o un accidente (a pesar de tener un seguro, siempre hay gastos adicionales no cubiertos por el mismo).

Por otro lado, ante la situación económica que se vive en estos momentos, un buen fondo para emergencias nos permite afrontar, de una forma mucho más tranquila, una potencial pérdida de empleo. Si no lo tenemos, o no está completo, podemos aprovechar el aguinaldo para formarlo.

4.
Iniciar o contribuir a un Plan Personal de Retiro con Estímulo Fiscal. Desde mi punto de vista, esta es una de las mejores maneras de aprovechar el aguinaldo, o al menos a parte de él. Un plan personal de retiro es un ahorro a largo plazo, que además deducible de impuestos en su totalidad, hasta el 10% de nuestro ingreso anual con máximo de 5 Salarios Mínimos Elevados al Año (aproximadamente 100,000.00 pesos en 2009).

Esto significa que, suponiendo que tributamos a la tasa máxima que hoy es del 28% anual (subirá  a 30% en 2010), de cada 100 pesos que ahorremos, hacienda nos devolverá 28 pesos en nuestra declaración anual. Este es un rendimiento instantáneo enorme, y significa que en realidad nosotros sólo estamos poniendo nosotros 72 pesos, y el Gobierno el resto. No hay mejor negocio. Además en el momento de nuestro retiro, existen estímulos fiscales adicionales.

El único inconveniente es que no podemos tocar este dinero hasta cumplir 65 años (si lo hacemos antes, tendremos que pagar impuesto sobre el monto que retiremos, a la tasa que esté vigente en ese momento, ya que el retiro se considera un ingreso acumulable). Sin embargo, un Plan Personal de Retiro es el vehículo ideal para iniciar un ahorro con miras a la meta personal más importante: nuestro retiro.

5.
Invertirlo para lograr una meta futura. Hay personas que planean aprovechar el aguinaldo para una meta futura: por ejemplo, para juntar el enganche de una casa. En estos casos, es importante invertirlo en instrumentos que estén de acuerdo con esa meta. Si la misma está planeada en un tiempo menor a 3 – 5 años, hay que buscar instrumentos que sean adecuados para dicho horizonte. Y, sobre todo, que puedan por lo menos conservar e incrementar el poder adquisitivo de nuestro capital.

No hay que entrar en el juego de algunos bancos que ofrecen beneficios adicionales con tasas reales negativas, ya que nuestro dinero perderá poder adquisitivo con el tiempo. Recuerde que los meses de diciembre, enero y febrero suelen ser de alta inflación, por lo que el deterioro en el poder de compra suele ser mayor.

¿Cómo piensas aprovechar el aguinaldo que recibes?